Los recientes ataques al complejo de enriquecimiento de uranio de Natanz en Irán y en la ciudad israelí de Dimona, donde se encuentra la mayor instalación nuclear del país, muestran que la guerra “ha alcanzado una fasepeligrosa“, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los ataques dirigidos contra instalaciones nucleares suponen una amenaza creciente para la salud pública y la seguridadambiental“, agregó el director general de la organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en su cuenta oficial en X.
Tedros hizo un llamamiento urgente a las partes en conflicto para que “ejerzan la máxima contención militar y eviten cualquier acción que pueda desencadenar incidentes nucleares”.
Los líderes deben priorizar la desescalada y proteger a los civiles”, agregó, señalando que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) por ahora no ha detectado niveles de radiación anormales tras los ataques en Irán e Israel.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reiteró que entre los objetivos de la guerra está el “desmantelar por completo” los programas nucleares y de misiles de Irán, así como su capacidad para producir los componentes de ambos programas.
Estamos bien encaminados para lograrlo”, dijo a periodistas.
Con información de EFE