El equipo nacional tuvo una actuación sólida desde la primera ronda, en la que sus cuatro jinetes completaron recorridos sin faltas y colocaron al representativo mexicano entre los grandes protagonistas de la jornada. El cierre fue dramático. México y Alemania llegaron a la definición en desempate, donde Patricio Pasquel asumió la responsabilidad de sellar el resultado. Montando a Chakkaloup PS, el jinete mexicano completó una ronda limpia y superó al alemán Richard Vogel, quien cometió una falta en el último obstáculo. El equipo nacional tuvo una actuación sólida desde la primera ronda, en la que sus cuatro jinetes completaron recorridos sin faltas y colocaron al representativo mexicano entre los grandes protagonistas de la jornada. El cierre fue dramático. México y Alemania llegaron a la definición en desempate, donde Patricio Pasquel asumió la responsabilidad de sellar el resultado. Montando a Chakkaloup PS, el jinete mexicano completó una ronda limpia y superó al alemán Richard Vogel, quien cometió una falta en el último obstáculo. Gran Bretaña completó el podio en el tercer sitio. Italia, anfitrión del certamen, finalizó en cuarto lugar. Un triunfo histórico para el salto ecuestre mexicano El resultado tiene un valor especial para México, ya que representa su segundo triunfo en la Copa de Naciones de Piazza di Siena, después del conseguido en 1948. Aquella generación quedó ligada a una de las épocas más brillantes del deporte ecuestre mexicano, encabezada por figuras que también marcaron historia olímpica. Ahora, 78 años después, Andrés Azcárraga , Patricio Pasquel, Fernando Martínez y Carlos Hank devolvieron al país a lo más alto del podio en Roma y confirmaron el crecimiento del salto ecuestre mexicano en el escenario internacional. 21049645