Los primeros puntos llegaron gracias a los Caudillos, que lograron romper el cero con dos goles de campo para tomar una ventaja de 6-0 al finalizar el periodo inicial. Osos reaccionó en el segundo cuarto y también encontró sus primeros puntos mediante una patada de tres unidades para acercarse 6-3. Sin embargo, los locales mantuvieron el control del encuentro gracias a una defensiva que presionó constantemente al ataque regiomontano. Durante una de las series ofensivas de Chihuahua apareció el saltillense Julio Covarrubias, quien volvió a ser una de las principales armas terrestres del equipo. El corredor encendió momentáneamente las alarmas tras sufrir una lesión leve durante una jugada, aunque pudo continuar participando en el encuentro. La final comenzó como un auténtico duelo defensivo. Durante el primer cuarto, ambas unidades frenaron constantemente los intentos ofensivos de su rival, limitando las oportunidades de anotación y obligando a recurrir a los equipos especiales. Los primeros puntos llegaron gracias a los Caudillos, que lograron romper el cero con dos goles de campo para tomar una ventaja de 6-0 al finalizar el periodo inicial. Osos reaccionó en el segundo cuarto y también encontró sus primeros puntos mediante una patada de tres unidades para acercarse 6-3. Sin embargo, los locales mantuvieron el control del encuentro gracias a una defensiva que presionó constantemente al ataque regiomontano. Durante una de las series ofensivas de Chihuahua apareció el saltillense Julio Covarrubias, quien volvió a ser una de las principales armas terrestres del equipo. El corredor encendió momentáneamente las alarmas tras sufrir una lesión leve durante una jugada, aunque pudo continuar participando en el encuentro. Antes del descanso, los Caudillos ampliaron nuevamente la diferencia con otro gol de campo, mientras que la defensiva provocó una segunda intercepción sobre el ataque de Monterrey. Con ello, la primera mitad concluyó con marcador de 9-3 favorable para los locales. La ofensiva de Chihuahua encontró finalmente la zona de anotación en el tercer cuarto. El mariscal de campo Jeremy Johnson conectó con Keyon Lesane Sr. para el primer touchdown de la noche, ampliando la ventaja a 16-3 y provocando la euforia de la afición presente en el inmueble universitario. Poco después llegó una de las jugadas clave del encuentro. La defensiva de Caudillos recuperó un balón suelto en zona roja gracias a una destacada intervención de De’Shawn McNary Jr., quien evitó cualquier posibilidad de reacción por parte de los Osos. La jugada terminó convirtiéndose en puntos para los campeones, que además completaron una conversión de dos unidades para colocar el marcador 24-3 al finalizar el tercer episodio. Aunque Monterrey intentó regresar al partido en el último cuarto con una anotación aérea de Montini y el punto extra correspondiente, el daño ya estaba hecho. Los Osos redujeron la diferencia a 24-12, pero nunca pudieron encontrar el ritmo necesario para amenazar seriamente a una defensiva que se mostró dominante durante toda la noche. Con el reloj consumiéndose y la ventaja bajo control, los Caudillos aseguraron la victoria y levantaron el trofeo de campeones de la temporada 2026 de la LFA. Para Julio Covarrubias, la coronación representa un momento especial en una trayectoria que comenzó en Saltillo, pasó por los Borregos Salvajes del ITESM Monterrey y continuó con los Dinos antes de llegar a Chihuahua. Apenas unos meses después de su incorporación a los Caudillos, el corredor coahuilense logró el objetivo que perseguía desde su llegada a la liga profesional: conquistar el Tazón México y convertirse en campeón nacional. 21220400