La victoria permitió a San Antonio evitar una desventaja de 3-0 en una serie final, una situación de la que ningún equipo ha logrado recuperarse en la historia de la NBA. Además, los Spurs aseguraron que la eliminatoria continúe al menos dos encuentros más y tendrán la oportunidad de empatarla cuando se dispute el cuarto partido este miércoles. La victoria permitió a San Antonio evitar una desventaja de 3-0 en una serie final, una situación de la que ningún equipo ha logrado recuperarse en la historia de la NBA. Además, los Spurs aseguraron que la eliminatoria continúe al menos dos encuentros más y tendrán la oportunidad de empatarla cuando se dispute el cuarto partido este miércoles. El resultado también puso fin a una racha de 13 triunfos consecutivos de los Knicks de Nueva York, la segunda más larga en la historia de la postemporada de la liga. El equipo neoyorquino no conocía la derrota desde el pasado 23 de abril, cuando cayó ante Atlanta en la primera ronda de los playoffs. Desde el inicio, los Spurs mostraron una versión distinta a la vista en los primeros dos juegos. Tomaron la ventaja durante el primer cuarto gracias a la efectividad de Wembanyama y al trabajo colectivo en ambos extremos de la cancha. Sin embargo, los Knicks reaccionaron antes del descanso. Liderados por Jalen Brunson y OG Anunoby, los locales lograron darle vuelta al marcador y se fueron al medio tiempo con ventaja de 62-57, generando la impresión de que estaban encaminados a una tercera victoria consecutiva. La historia cambió en el tercer periodo. San Antonio ajustó en defensa y encontró mejores opciones ofensivas para superar 35-27 a Nueva York en esos 12 minutos. Ese parcial permitió a los visitantes recuperar el control del encuentro y llegar con posibilidades al cierre. En los minutos finales aparecieron otros protagonistas. El novato Stephon Castle aportó canastas importantes y terminó la noche con 23 puntos, mientras que De’Aaron Fox encestó disparos oportunos que ayudaron a contener la reacción de los Knicks. Nueva York intentó remontar en los últimos segundos, pero no encontró la consistencia necesaria para revertir el marcador. Brunson concluyó con 32 puntos, igualando la cifra de Wembanyama, mientras que Anunoby añadió 28 unidades. A pesar de la derrota, los Knicks mantienen la ventaja en la serie y siguen a dos victorias de conquistar su primer título de la NBA desde 1973. El ambiente en el Madison Square Garden fue uno de los más intensos de la temporada. Entre los asistentes destacó la presencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien observó un partido que terminó convirtiéndose en el primero que los Knicks pierden en 46 días. Para los Spurs, el triunfo representa mucho más que un simple descuento en la serie. El conjunto texano mantiene vivas sus aspiraciones de campeonato y ahora buscará igualar las Finales frente a una afición neoyorquina que esperaba celebrar una ventaja casi definitiva. El Juego 4 se disputará este miércoles 10 de junio nuevamente en el Madison Square Garden. Una victoria de los Spurs de San Antonio empataría la serie 2-2 antes de que el enfrentamiento regrese a Texas para el quinto encuentro, programado para el sábado. Mientras tanto, los Knicks de Nueva York intentarán recuperar el control y colocarse a un paso del campeonato. 21243627