Para el Atlético, en cambio, el mensaje fue contundente: Julián Álvarez es pieza estratégica y cualquier acercamiento deberá pasar por una cantidad muy superior. La cláusula de 500 millones funciona como blindaje deportivo y económico para evitar la salida del campeón del mundo con Argentina. Sin embargo, el Atlético de Madrid cerró cualquier posibilidad de negociación. De acuerdo con la versión difundida por el Real Madrid, el conjunto rojiblanco habría rechazado la oferta remitiéndose a la cláusula de rescisión de Julián Álvarez, fijada en 500 millones de euros. La historia no terminó ahí. Minutos después, el Atlético respondió públicamente y matizó la versión del club blanco. Fuentes cercanas al equipo colchonero señalaron que no se estudió ni se valoró una oferta formal por el delantero argentino, sino que únicamente existió una consulta sobre su situación contractual. El mensaje rojiblanco elevó el tono de la polémica, pues el club dejó claro que Julián Álvarez no está en venta y que no existe intención de desprenderse de uno de sus referentes ofensivos. Incluso, en redes sociales, el Atlético reaccionó con ironía al comunicado del Real Madrid, lo que convirtió el intento de fichaje en un nuevo capítulo de rivalidad entre los dos grandes clubes de la capital española. Para Real Madrid, la operación representaba un golpe de autoridad en el mercado. La cifra de 150 millones de euros habría convertido a Julián Álvarez en uno de los fichajes más caros en la historia del club merengue, además de cumplir con la promesa de Florentino Pérez de buscar una incorporación galáctica para reforzar el ataque. Para el Atlético, en cambio, el mensaje fue contundente: Julián Álvarez es pieza estratégica y cualquier acercamiento deberá pasar por una cantidad muy superior. La cláusula de 500 millones funciona como blindaje deportivo y económico para evitar la salida del campeón del mundo con Argentina. 21269829