El empate no solo tuvo valor en la tabla. También tuvo peso histórico. Qatar, que en 2022 fue anfitrión y se quedó sin sumar unidades, consiguió ahora su primer punto mundialista en un torneo al que llegó por méritos deportivos, bajo el mando de Lopetegui y con una respuesta de carácter ante un rival de mayor jerarquía internacional. Para Suiza, la sensación fue opuesta. El equipo europeo dejó escapar una victoria que parecía controlada y que pudo colocarlo como líder del Grupo B, luego del empate 1-1 entre Canadá y Bosnia y Herzegovina . Con todos igualados tras la primera fecha, la zona quedó completamente abierta rumbo a la segunda jornada. En redes sociales, buena parte de la conversación giró alrededor del penal marcado a favor de Suiza, la falta de claridad en la revisión del posible fuera de lugar y la reacción final de Qatar. La polémica arbitral encendió el debate, pero el cierre del partido terminó dejando una imagen más poderosa: un equipo qatarí celebrando como triunfo un empate que puede valer mucho más que un punto. La jugada, sin embargo, quedó envuelta en polémica por una revisión del VAR que generó debate en transmisiones y redes sociales por un posible fuera de lugar previo a la falta señalada. A partir de ahí, Suiza tuvo el partido donde quería. Con Granit Xhaka como eje, controló la pelota, encontró espacios y acumuló llegadas, pero no consiguió transformar su superioridad en una ventaja definitiva. El cuadro helvético terminó con amplio dominio y 26 disparos, pero sin la contundencia necesaria para cerrar el debut. Qatar, mientras tanto, resistió. Por momentos fue un equipo obligado a correr detrás del balón, a achicar espacios y a sobrevivir cerca de su área. Mahmud Abunada sostuvo al conjunto asiático con intervenciones clave, mientras Julen Lopetegui buscaba mantener con vida a un equipo que parecía más cerca del golpe anímico que de la reacción futbolística. Pero el Mundial suele guardar sus mejores escenas para quienes todavía creen cuando el reloj ya parece enemigo. En el tiempo agregado, Homam Ahmed mandó un servicio al área y Boualem Khoukhi apareció para conectar un cabezazo que dejó sin respuesta a la zaga suiza. El 1-1 desató la celebración qatarí y cambió por completo la lectura del partido. El empate no solo tuvo valor en la tabla. También tuvo peso histórico. Qatar, que en 2022 fue anfitrión y se quedó sin sumar unidades, consiguió ahora su primer punto mundialista en un torneo al que llegó por méritos deportivos, bajo el mando de Lopetegui y con una respuesta de carácter ante un rival de mayor jerarquía internacional. Para Suiza, la sensación fue opuesta. El equipo europeo dejó escapar una victoria que parecía controlada y que pudo colocarlo como líder del Grupo B, luego del empate 1-1 entre Canadá y Bosnia y Herzegovina . Con todos igualados tras la primera fecha, la zona quedó completamente abierta rumbo a la segunda jornada. En redes sociales, buena parte de la conversación giró alrededor del penal marcado a favor de Suiza, la falta de claridad en la revisión del posible fuera de lugar y la reacción final de Qatar. La polémica arbitral encendió el debate, pero el cierre del partido terminó dejando una imagen más poderosa: un equipo qatarí celebrando como triunfo un empate que puede valer mucho más que un punto. Qatar volverá a escena ante Canadá, mientras que Suiza enfrentará a Bosnia y Herzegovina, en una segunda jornada que podría empezar a separar aspirantes dentro del Grupo B. 21364144