Todo parecía una típica charla con turistas: micrófono en mano, buena vibra y la clásica pregunta de rigor: “¿De dónde nos visitan?”. La respuesta inicial fue contundente: “Desde Colombia”. Hasta ahí, todo normal. El supuesto visitante colombiano aseguró que llevaba tres días en Monterrey, que iría al Fan Fest y que una de las cosas que más le había gustado de la ciudad eran “las muchachas”. La entrevista caminaba como si nada, entre bromas sobre si ya había conseguido novia o si había que ayudarle con una, hasta que llegó el momento de preguntarle a sus acompañantes de dónde venían. Fue ahí cuando el guion mundialista se cayó por completo. Todo parecía una típica charla con turistas: micrófono en mano, buena vibra y la clásica pregunta de rigor: “¿De dónde nos visitan?”. La respuesta inicial fue contundente: “Desde Colombia”. Hasta ahí, todo normal. El supuesto visitante colombiano aseguró que llevaba tres días en Monterrey, que iría al Fan Fest y que una de las cosas que más le había gustado de la ciudad eran “las muchachas”. La entrevista caminaba como si nada, entre bromas sobre si ya había conseguido novia o si había que ayudarle con una, hasta que llegó el momento de preguntarle a sus acompañantes de dónde venían. Fue ahí cuando el guion mundialista se cayó por completo. “Somos de Saltillo”, soltaron entre risas , dejando al descubierto que el famoso colombiano era, en realidad, un coahuilense infiltrado en la Macroplaza. La reacción no tardó en llegar. Entre carcajadas, los entrevistadores bromearon con el momento y lo bautizaron como un “colombiano falso”, luego de haber caído redonditos en la confusión. Y es que, con tanta afición extranjera recorriendo Monterrey por el Mundial 2026, cualquiera se puede ir con la finta. 21468368