Todavía faltaba la firma del capitán. Xhaka, desde el punto penal al 90+7’, selló el 4-1 y redondeó una victoria que puede pesar mucho en la pelea por los dieciseisavos de final. Con este resultado, Suiza llegó a cuatro puntos, tomó el liderato provisional del Grupo B y quedó a un empate de encaminar su clasificación ante Canadá. Bosnia, en cambio, se quedó con una unidad y jugará contra Qatar con margen mínimo. La Nati no necesitó un partido perfecto, pero sí encontró respuestas en el momento exacto . Y en un Mundial largo, con 48 selecciones y boletos caros de asegurar, ganar así también manda mensaje: Suiza tiene banca, carácter y gol. El nombre de la noche fue Johan Manzambi. El atacante ingresó de cambio y apenas tres minutos después apareció para abrir el marcador al 74’, cuando Suiza ya empujaba con más decisión. Su entrada no sólo rompió el cero: también desordenó a una Bosnia que perdió solidez, piernas y claridad justo cuando el encuentro pedía máxima concentración. La expulsión de Tarik Muharemovic al 80’ terminó por inclinar el campo. Con un hombre más, Suiza olió sangre y aceleró. Rubén Vargas firmó el 2-0 al 84’ y Manzambi volvió a aparecer al 89’ para colocar el 3-0, cerrar su doblete y transformar la presión suiza en una ventaja contundente. Bosnia respondió tarde, con el descuento de Ermin Mahmic en el agregado, pero ya no había partido. Todavía faltaba la firma del capitán. Xhaka, desde el punto penal al 90+7’, selló el 4-1 y redondeó una victoria que puede pesar mucho en la pelea por los dieciseisavos de final. Con este resultado, Suiza llegó a cuatro puntos, tomó el liderato provisional del Grupo B y quedó a un empate de encaminar su clasificación ante Canadá. Bosnia, en cambio, se quedó con una unidad y jugará contra Qatar con margen mínimo. La Nati no necesitó un partido perfecto, pero sí encontró respuestas en el momento exacto . Y en un Mundial largo, con 48 selecciones y boletos caros de asegurar, ganar así también manda mensaje: Suiza tiene banca, carácter y gol. 21469847