Con este resultado, Estados Unidos llegó a seis puntos y quedó con boleto asegurado a la siguiente ronda, además de firmar victorias consecutivas en una Copa del Mundo, algo que no conseguía desde hace 96 años. Australia, pese a la derrota, se mantiene con opciones de avanzar, aunque deberá cerrar fuerte el Grupo D. Australia, que venía de derrotar 2-0 a Turquía , intentó responder con intensidad, pero nunca logró instalarse con comodidad frente al arco estadounidense. La defensa local sostuvo el orden, Matt Freese transmitió seguridad y el mediocampo manejó los tiempos para evitar que los Socceroos convirtieran el encuentro en un duelo de ida y vuelta. Antes del medio tiempo llegó el golpe definitivo. Alex Freeman amplió la ventaja con un tiro libre que primero fue anulado, pero después validado por el VAR, en una acción que terminó por inclinar emocionalmente el partido. Australia reclamó, discutió y buscó reaccionar, aunque el 2-0 dejó a Estados Unidos con el escenario perfecto para administrar el complemento. La segunda mitad tuvo más empuje australiano que claridad. El conjunto oceánico adelantó líneas, pidió un penalti que no fue concedido y trató de cargar el área con centros, pero Estados Unidos resistió con oficio. La noche incluso dejó una postal inesperada en el tiempo agregado, cuando el árbitro sufrió calambres, aunque pudo terminar el encuentro. Con este resultado, Estados Unidos llegó a seis puntos y quedó con boleto asegurado a la siguiente ronda, además de firmar victorias consecutivas en una Copa del Mundo, algo que no conseguía desde hace 96 años. Australia, pese a la derrota, se mantiene con opciones de avanzar, aunque deberá cerrar fuerte el Grupo D. 21499443