La selección panameña, que venía de perder 1-0 ante Ghana, no salió a especular. Se ordenó bien en el fondo, cerró espacios por dentro y obligó a Croacia a circular la pelota lejos del arco. Orlando Mosquera respondió con seguridad bajo los tres postes, mientras José Fajardo peleó cada balón largo para darle respiro a su equipo. Croacia tuvo más posesión, pero durante el primer tiempo le faltó profundidad. Luka Modric , en una noche histórica al llegar a 200 partidos con su selección, intentó poner pausa, lectura y sentido al juego croata, aunque Panamá logró incomodar a una generación acostumbrada a competir bajo presión. El veterano mediocampista volvió a ser el eje emocional y futbolístico de un equipo que se aferra a su jerarquía para mantenerse en carrera. La selección panameña, que venía de perder 1-0 ante Ghana, no salió a especular. Se ordenó bien en el fondo, cerró espacios por dentro y obligó a Croacia a circular la pelota lejos del arco. Orlando Mosquera respondió con seguridad bajo los tres postes, mientras José Fajardo peleó cada balón largo para darle respiro a su equipo. Croacia tuvo más posesión, pero durante el primer tiempo le faltó profundidad. Luka Modric , en una noche histórica al llegar a 200 partidos con su selección, intentó poner pausa, lectura y sentido al juego croata, aunque Panamá logró incomodar a una generación acostumbrada a competir bajo presión. El veterano mediocampista volvió a ser el eje emocional y futbolístico de un equipo que se aferra a su jerarquía para mantenerse en carrera. La Roja balcánica, subcampeona del mundo en Rusia 2018 y tercera en Qatar 2022, volvió a demostrar oficio, pero también dejó dudas. Panamá resistió con carácter y tuvo momentos para ilusionarse, especialmente cuando encontró espacios para atacar y obligó a Dominik Livakovic a mantenerse atento. El 0-0 al descanso aumentó el nerviosismo croata y alimentó la sensación de que el golpe panameño podía llegar en cualquier descuido. El desahogo apareció al minuto 54. Josip Stanisic encontró espacio por derecha y mandó un servicio al área que Ante Budimir aprovechó con precisión para empujar la pelota y firmar el 1-0. No fue un gol espectacular, pero sí uno de enorme valor para una Croacia que necesitaba romper el candado y recuperar confianza. Panamá no se derrumbó. Al contrario, adelantó líneas, buscó el empate con centros, pelotas divididas y empuje hasta el cierre. Croacia terminó defendiendo una ventaja mínima, administrando el reloj y soportando un final sufrido, más cerca del alivio que del dominio. 21593592