El formato también tiene un objetivo económico. Alejandro Martín, investigador de la Universidad Politécnica de Madrid e IBERIFIER, explica que cualquier contenido ligado a la actualidad obtiene más visibilidad en redes. En pleno Mundial 2026, estas falsas aficionadas se convierten en gancho para acumular reproducciones. Morejón añade que muchos clips redirigen a plataformas de pago o canales de Telegram, donde se monetiza una narrativa falsa. Crear una “fancam” falsa ya es cada vez más sencillo . Basta generar una imagen con IA mediante un prompt detallado —una aficionada en un estadio, con bandera o camiseta de un país— y después animarla con herramientas en línea. El patrón se repite: mujeres jóvenes con camisetas, banderas o colores nacionales, fondos de estadio y estética de video viral. A simple vista parecen clips espontáneos de tribuna, pero funcionan como imágenes artificiales diseñadas para atraer clics y visualizaciones. El problema, advierten especialistas, no se limita a saber si cada video es real o falso. La socióloga Elisa García Mingo, experta en misoginia digital, considera que este fenómeno puede leerse como desinformación de género, porque reproduce una imagen estereotipada de las mujeres y las convierte en reclamo visual dentro de un deporte dominado por narrativas masculinas. La clasificación por países agrava el riesgo. Según García Mingo, estos contenidos reproducen y exacerban estereotipos raciales, culturales y de género. Noemí Morejón, investigadora de la Universidad Loyola Andalucía, señala que cuando la mujer aparece como “objeto de coleccionismo”, la IA amplifica estándares de belleza irreales y reduce la diversidad femenina a cuerpos normativos imposibles de alcanzar. El formato también tiene un objetivo económico. Alejandro Martín, investigador de la Universidad Politécnica de Madrid e IBERIFIER, explica que cualquier contenido ligado a la actualidad obtiene más visibilidad en redes. En pleno Mundial 2026, estas falsas aficionadas se convierten en gancho para acumular reproducciones. Morejón añade que muchos clips redirigen a plataformas de pago o canales de Telegram, donde se monetiza una narrativa falsa. Crear una “fancam” falsa ya es cada vez más sencillo . Basta generar una imagen con IA mediante un prompt detallado —una aficionada en un estadio, con bandera o camiseta de un país— y después animarla con herramientas en línea. Ya existen servicios de pago que permiten crear videos sintéticos sin conocimientos avanzados. El avance de la IA generativa obliga a mirar el Mundial 2026 con mayor cuidado digital. En redes, no todo lo que parece una afición real lo es. Detrás de algunos videos virales puede esconderse una cadena de desinformación y monetización construida sobre cuerpos femeninos que nunca existieron. Con información de EFE 21618850 21618222