Otro punto que impulsó la asistencia fue el costo. De acuerdo con los propios fanáticos, los boletos para el Sudáfrica vs Corea rondaron entre los 7 mil y 10 mil pesos, una cifra elevada para cualquier bolsillo, pero considerada “económica” frente a lo que se ha pagado en otras sedes mundialistas. La decisión, en muchos casos, fue de último momento. Familias, grupos de amigos y parejas aprovecharon la disponibilidad de entradas para lanzarse al Estadio Monterrey, aunque también hubo aficionados que tardaron meses en reunir el dinero para no perderse la oportunidad. “Es algo irrepetible”, fue la idea que más se repitió entre los aficionados quienes, en su mayoría, son procedentes de tierra regia. Aceptaron que quería ver a la Selección Mexicana, pero también señaló que una Copa del Mundo en su ciudad no se vive todos los días y que estar en cualquier partido del torneo ya era un privilegio. Otro punto que impulsó la asistencia fue el costo. De acuerdo con los propios fanáticos, los boletos para el Sudáfrica vs Corea rondaron entre los 7 mil y 10 mil pesos, una cifra elevada para cualquier bolsillo, pero considerada “económica” frente a lo que se ha pagado en otras sedes mundialistas. La decisión, en muchos casos, fue de último momento. Familias, grupos de amigos y parejas aprovecharon la disponibilidad de entradas para lanzarse al Estadio Monterrey, aunque también hubo aficionados que tardaron meses en reunir el dinero para no perderse la oportunidad. Entre camisetas de México, banderas de Corea y colores sudafricanos, el mensaje fue el mismo: no importaba que el Tri jugara en otro estadio. Monterrey tenía Mundial, y los aficionados mexicanos no quisieron verlo por televisión. 21661615