España golpeó cuando más pesaba la historia y mandó a Uruguay de regreso a casa. En una noche de alta tensión mundialista, la Roja venció 1-0 a la Celeste en el Estadio Guadalajara, aseguró el liderato del Grupo H y confirmó su boleto a los 16avos de final de la Copa del Mundo 2026, donde se medirá a Austria. El duelo tenía aroma de eliminación directa. Uruguay llegó obligado a sumar para no depender de nadie, mientras España necesitaba cerrar con autoridad una zona que se le había complicado desde el empate inicial ante Cabo Verde . La Celeste de Marcelo Bielsa presionó alto, incomodó la salida española y llevó el partido a una lucha de contactos, pero le faltó claridad en el área. España, sin brillar como en su goleada ante Arabia Saudita, encontró la jugada que cambió el destino del grupo. Al minuto 41, una acción por derecha terminó en el gol de Álex Baena, quien aprovechó una desatención uruguaya y venció a Fernando Muslera para poner el 1-0. El golpe fue doble: en Guadalajara celebraba España y, a la distancia, Cabo Verde empezaba a tocar la puerta de la historia. La segunda parte fue de resistencia. Uruguay empujó con orgullo, buscó el empate con centros, presión y remates de media distancia, pero se topó con una defensa española firme y con Unai Simón atento en los momentos de mayor peligro. Cada minuto que pasaba aumentaba la desesperación charrúa y acercaba a España a un cruce más cómodo en la siguiente ronda. Mientras tanto, Cabo Verde firmaba una de las páginas más grandes de su futbol. El 0-0 ante Arabia Saudita fue suficiente para sellar una clasificación histórica a los 16avos del Mundial 2026. El debutante africano, que ya había sorprendido al empatar con España y Uruguay, resistió la presión del cierre y dejó fuera a dos selecciones con mayor tradición: Uruguay y Arabia Saudita. El Grupo H terminó con España en la cima, Cabo Verde como escolta y Uruguay eliminado pese a llegar como favorito para acompañar a la Roja. La Celeste pagó caro sus empates previos y no encontró respuesta en el partido decisivo, justo en la sede tapatía que despidió su camino mundialista. Ahora, España enfrentará a Austria con el impulso de haber sobrevivido a una prueba de carácter. Cabo Verde, en cambio, tendrá el desafío más mediático de su historia: medirse a la Argentina de Lionel Messi. De una noche dramática en México salieron dos historias opuestas: la confirmación española y el milagro caboverdiano. 21718044