Brasil caminó al borde del abismo, sufrió durante más de 90 minutos y necesitó un gol en el tiempo de reposición para mantener vivo su sueño mundialista. La selección dirigida por Carlo Ancelotti derrotó 2-1 a Japón en el Estadio Houston y selló, de manera agónica, su boleto a los Octavos de Final de la Copa del Mundo 2026, tras una de las eliminatorias más dramáticas de los dieciseisavos. La pentacampeona del mundo llegaba como favorita después de terminar invicta la Fase de Grupos, pero se encontró con un conjunto japonés disciplinado, intenso y decidido a firmar una de las mayores sorpresas del torneo. Los Samuráis Azules no se intimidaron ante la jerarquía brasileña y golpearon primero con un potente disparo de Kaishu Sano, quien aprovechó un robo en medio campo para vencer a Alisson y silenciar a la afición brasileña presente en Houston. El gol cambió por completo el encuentro. Brasil monopolizó la posesión, aunque careció de claridad en los últimos metros. Vinícius Júnior intentó desequilibrar por las bandas, Rayan ofreció movilidad y Bruno Guimarães trató de ordenar el mediocampo, pero Japón resistió con una defensa perfectamente organizada y un inspirado Zion Suzuki bajo los tres postes. Al descanso, el marcador favorecía a los asiáticos y el fantasma de una eliminación histórica comenzaba a rondar a la Verdeamarela. Ancelotti reaccionó en el complemento con modificaciones ofensivas y Brasil salió decidido a encerrar a su rival. La presión encontró recompensa al minuto 56, cuando Casemiro apareció dentro del área para conectar un remate de cabeza tras un centro de Gabriel Magalhães y firmar el 1-1 que devolvió la esperanza a los sudamericanos. Con el empate, el encuentro se convirtió en un auténtico asedio brasileño. Vinícius estrelló un disparo en el poste, Suzuki respondió con intervenciones decisivas y Japón resistió como pudo, apostando por sobrevivir hasta el silbatazo final y forzar la prórroga. Sin embargo, cuando todo apuntaba al tiempo extra, apareció el golpe definitivo. En el tiempo de reposición de la segunda mitad, Brasil encontró el espacio que había buscado durante todo el partido y Gabriel Martinelli marcó el 2-1 al 96′ que desató la euforia en el banquillo sudamericano. El tanto evitó una prórroga que parecía inevitable y confirmó el pase brasileño a los Octavos de Final tras una actuación mucho más sufrida de lo esperado. La Canarinha mantuvo con vida su candidatura al sexto título mundial, aunque dejó claro que el margen de error en la fase de eliminación directa es mínimo. Japón estuvo a minutos de protagonizar una de las mayores campanadas del Mundial 2026, pero terminó despidiéndose con la frente en alto después de poner contra las cuerdas a uno de los gigantes históricos del futbol mundial.