Fertilizante a base de desechos de nopal eleva un 20% la producción de cultivos en la CDMX

EFE.- Los residuos de nopal como espinas y orillas, una vez que son procesados mediante digestión anaerobia, son utilizados como fertilizante orgánico en zonas de cultivo en la Ciudad de México (CDMX), indicó este sábado la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Esa utilización incrementa hasta en un 20% la biomasa (total de materia orgánica creada por los cultivos) y ayuda a restablecer funciones biológicas en el suelo que ha estado expuesto a agroquímicos, añadió al referir una investigación.

En un comunicado, la UNAM explicó que esa utilización como fertilizante orgánico “ofrece resultados más eficientes en comparación con la fertilización convencional”.

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Asimismo, en zonas de cultivo en la alcaldía Milpa Alta, en la Ciudad de México, zona que es considerada el punto central de la producción del nopal en México, ya que se cultivan cerca de 4 mil 500 hectáreas y se genera más del 90% del total que consume la capital del país.

El proyecto, financiado de 2018 a 2020 por la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad de México, es dirigido por Bruno Chávez Vergara, investigador del Departamento de Ciencias Ambientales y del Suelo, y un equipo del Instituto de Geología de la UNAM.

De acuerdo con el texto, el objetivo es sentar las bases del manejo de los suelos volcánicos en la porción sur de la Cuenca de México “para potenciar su producción alimentaria sustentable, recarga de agua y mitigación del cambio climático”, esto con el fin de apoyar la agricultura sustentable y ofrecer servicios ecosistémicos.

El experto señaló que ya trabajan para realizar una “transición de fertilización sintética a orgánica” y buscó probar la tecnología en zonas como Santiago Tulyehualco, Xochimilco, y Tetelco, Tláhuac, en la capital mexicana, a través de la colaboración con la empresa Sustentabilidad en Energía y Medio Ambiente (Suema), que actualmente administra una planta de procesamiento de nopal en convenio con la alcaldía Milpa Alta.

También, expuso que la compañía colabora con los trabajadores del campo para generar energía eléctrica y abastecer el centro de acopio de esa cactácea, originaria de México y fundamental en la cultura, la gastronomía y la medicina tradicional del país, en sus procesos industriales.

Pero los subproductos llamados digestato (material residual líquido después de la descomposición anaerobia de la materia orgánica) son una opción viable para ser evaluados como potenciales fertilizantes.

En su elaboración, manifestó, se utilizan los desechos del nopal (Opuntia spp.) que son material en descomposición, es decir, espinas y orillas que se quitan y acaban en pilas de compostaje urbano o en la basura: de 15 a 20% de esta verdura, lo que significa que reaprovechan material considerado merma.

Entre los principales beneficiarios, dijo, podrían estar los agricultores de ladera, quienes tienen cultivos de temporal, sin riego, y la mecanización es problemática porque causa erosión intensa.

El investigador explicó que para probar sus efectos en suelos agrícolas, lo suministraron en cultivos de avena forrajera en Milpa Alta, donde encontraron que “a partir del primer ciclo agrícola se incrementó en un 20% la biomasa y se acortó hasta en un mes la maduración de la planta, lo cual es benéfico para las personas agricultoras”.

Luego de los primeros resultados favorables, el equipo científico de la UNAM espera escalar la prueba en campo para indagar con maíz, zanahoria u otros cultivos, además de buscar la dosis mínima rentable. 
 

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