Norma Piña Hernández, ministra en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), participó en una conferencia sobre derecho constitucional que organizó la Escuela Libre de Derecho.
Ahí, criticó las adecuaciones planteadas a la reforma judicial, que incluyen posponer la elección de la mitad de juzgadores de carrera que continúan en el puesto hasta 2028.
“Un primer signo es que antes del año se tuvo que reformar; entonces es lo primero que uno ve. Si se hace una reforma sin diagnóstico, sin claridad, no hubo participación que fuese tomada en cuenta. Se hizo la reforma como venía y lo que viene tampoco compone”, expresó quien fuera ministra presidenta de la Corte antes de la reforma judicial.
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Al comienzo de su participación, Piña Hernández lanzó una ironía sobre la forma en la que se llevó a cabo el proceso electoral de 2025, en el que se eligió por primera vez a jueces, magistrados y ministros por voto popular, y en el que se detectó el reparto de acordeones para marcar candidatos afines al gobierno.
“Hay que irnos adaptando a la sociedad en la que estamos, y más los abogados, siempre guardando ciertos principios y valores que cada uno de nosotros tenemos. Como estoy a la moda, pues traigo mi acordeón; hay que adaptarse, ya traigo acordeón”, ironizó.
La ministra en retiro afirmó que revertir la reforma judicial es complicado a nivel constitucional, sobre todo porque se requiere una mayoría calificada en el Congreso, por lo que la tarea corresponde a las personas juzgadoras que resultaron electas y puedan demostrar la independencia judicial.
“Está en ellos que se pueda volver a lograr un poder judicial independiente. Es lo que deseo. No sé si se den las condiciones, principalmente con un tribunal de disciplina como el que tenemos, pero yo espero que sí”.
Asimismo, aseguró que el discurso en contra del poder judicial desde el poder ejecutivo lo llenó de calificativos como corrupción y nepotismo, pero sin presentar pruebas que lo demostraran.
“Nos ganó, fueron seis años o más de estar constantemente —si no todos los días— atacando al poder judicial y al federal, todos los días. Y contra esa narrativa, contra esos mecanismos, contra esos medios, realmente teníamos muy limitado nuestro presupuesto. Lo hecho hecho está y hay que construir hacia adelante”, comentó.