El gobierno de Rusia levantó parcialmente la prohibición para exportar diésel, en cumplimiento del acuerdo alcanzado entre los presidentes Vladímir Putin y Donald Trump, una decisión que permitirá enviar 500 mil toneladas de ese combustible al mercado mundial.
La medida entró en vigor este sábado y establece que las compañías petroleras rusas podrán contratar suministros con clientes extranjeros en coordinación con el gobierno de Moscú. Su viceprimer ministro, Alexandr Nóvak, aseguró que las exportaciones autorizadas no afectarán el abastecimiento de los consumidores rusos.
En un radical viraje económico de la política norteamericana hacia Rusia, superpotencia considerada el enemigo tradicional y mayor amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, Trump anunció el levantamiento de sanciones económicas a Moscú, de manera inmediata, para la importación masiva de diésel.
Vía Gregorio Meraz. https://t.co/HNcqH9lHlh
— Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga) October 10, 2026
Por su parte, Trump informó que durante una conversación telefónica con Putin ambos acordaron el suministro de diésel ruso a Estados Unidos y al mercado internacional. Por orden del magnate inmobiliario, el Departamento del Tesoro emitió una licencia general temporal que permite esas operaciones y pausa las sanciones impuestas a los hidrocarburos rusos por la guerra en Ucrania.
“Putin no quiere la paz, quiere Ucrania”
En este contexto Mike Pence, abogado y ex vicepresidente de los Estados Unidos, rechazó la decisión y consideró que levantar las sanciones sobre el combustible ruso, mientras continúan los ataques en Ucrania, “no tiene sentido”.
President Trump’s decision to lift sanctions on Russian fuel amidst Putin’s ongoing and brutal attacks on civilian targets in Ukraine makes no sense and is a betrayal of the legacy and leadership of the late Senator Lindsey Graham.
While Ukraine fights for its survival, Putin’s war machine continues to prosecute his terrorist war on civilian populations and innocent Ukrainians are dying every day.
Now, Instead of implementing the tough sanctions Lindsey Graham fought to his last breath to enact, President Trump has announced the United States is lifting sanctions on Russian energy, fueling the Putin’s war machine.
As I saw firsthand in Ukraine last month, Putin is losing this war. Ukraine has fought the Russian military to a standstill and reinvented warfare with drones taking the fight into the heart of Russia.
America should not be throwing a lifeline to Putin’s war machine. Now is the time to stand strong against Russian aggression as we did during the first Trump administration.
Putin doesn’t want peace. Putin wants Ukraine. I have no doubt that if Putin overruns Ukraine, it will only be a matter of time until Russia’s military crosses a border that our troops will have to deal with him.
America is the Leader of the Free World. For our National Security, for the security of our Allies in Europe including Ukraine, President Trump should rescind this deal immediately and return to the strong policies of our four years in the White House; impose harsh sanctions on any nation purchasing Russian energy and work with our allies to ensure Ukraine has the military support it needs to repel and defeat this Russian invasion once and for all. Slava Ukraini🇺🇸🇺🇦
— Mike Pence (@Mike_Pence) October 10, 2026
También calificó el acuerdo como “una traición al legado y al liderazgo” del fallecido senador Lindsey Graham, quien según él promovió medidas más severas contra Moscú.
En lugar de implementar las duras sanciones por las que Lindsey Graham luchó hasta su último aliento para promulgar, el presidente Trump ha anunciado que Estados Unidos está levantando las sanciones sobre la energía rusa, alimentando así la máquina de guerra de Putin”, sostuvo Pence.
El político afirmó que, durante una visita a Ucrania realizada el mes pasado, observó que las fuerzas locales habían llevado al ejército ruso “hasta un punto muerto” y habían desarrollado nuevas formas de combate mediante drones. Estados Unidos no debería estar lanzando un salvavidas a la máquina de guerra de Putin”, expresó.
Rusia atacó un centro de datos en Kiev y dos buques en el puerto de Odesa, a orillas del mar Negro, informó el Ministerio de Defensa ruso.
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— Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga) October 10, 2026
Pence pidió a Trump revocar inmediatamente el acuerdo, imponer sanciones a los países que compren energía rusa y reforzar el respaldo militar a Ucrania.
Putin no quiere la paz. Putin quiere Ucrania”, advirtió al sostener que una eventual victoria rusa podría representar posteriormente un riesgo para otros países europeos.
El levantamiento ruso es parcial: Moscú mantiene vigente la prohibición total para exportar gasolina hasta el 31 de enero de 2027. Antes del acuerdo, la restricción sobre el diésel se extendería hasta el 31 de octubre para los productores y hasta el 31 de enero de 2027 para los no productores.
Con información de López-Dóriga Digital y EFE