La ideología política, un factor clave en la identificación sexual entre ‘millenials’ y generación Z
Más de una cuarta parte de las mujeres jóvenes catalanas se identifican como no heterosexuales, según un estudio liderado por la Universitat Pompeu Fabra

Los jóvenes que se identifican como más de izquierdas tienen una probabilidad significativamente mayor de definirse como LGTBI en comparación con aquellos que se consideran centristas o conservadores. Es la conclusión que saca un estudio conjunto entre la Universitat Pompeu Fabra y la Universidad de Toronto (Canadá). “La generación millenial (nacidos entre1981 y 1995), y especialmente la generación Z (nacidos entre 1997 y 2012), tienen una tendencia más marcada a definirse fuera de los marcos normativos de la heterosexualidad, con la bisexualidad como la orientación sexual que más crece”, sostiene la investigación.
Sobre un total de 4.000 jóvenes catalanes encuestados entre 2017 y 2022 pertenecientes a ambas generaciones muestra que el 25% de mujeres de la generación Z se identifican como “no heterosexuales”. Un porcentaje que duplica el de los millenials. En los hombres, en cambio, es menos acentuado, y la gran mayoría continúan identificándose como heterosexuales. La investigación, publicada en la revista Sexuality & Culture, está liderada por Maria Rodó-Zárate, profesora del departamento de Ciencias Políticas y Sociales y directora del Grup de Recerca en Gènere y Desigualtats (GRETA) de la UPF, y Joel Cantó Roche, estudiante de doctorado de la Universidad de Toronto y máster en investigación en ciencia política por la UPF”.
Según los autores, el artículo presenta una innovación importante en la investigación hecha en el ámbito LGTBI entre los jóvenes. “A partir de una perspectiva que relaciona el género, la orientación sexual, la generación y la ideología, ofrecemos una explicación más compleja sobre la identificación LGTB entre las dos generaciones, que integra la literatura en Ciencia Política y Psicología Social”, aseguran.
La brecha ideológica y su vinculación con las identidades
“La identificación sexual no es una cuestión individual. El entorno social y el contexto político juegan un papel central. La percepción de la sexualidad de una forma más abierta está estrictamente relacionada con posturas más progresistas”, subraya Rodó-Zárate. El estudio revela que el aumento de la identificación LGTBI no se puede atribuir solo a una mayor aceptación social, sino que también está influenciada por la interacción entre género, ideología y generación. Concluye que las mujeres de izquierdas tienden a alinear su identidad sexual con sus creencias políticas en general, y en concreto con los feminismos.
Para Carla Antonelli, senadora por Más Madrid y activista trans, opina que vincular la ideología con las identidades es peligroso, a la par que tendencioso. “Decir que hay una proliferación de identidades LGTBI es validar la tesis del contagio social que promueve la extrema derecha. Hemos sido siempre los mismos y las mismas, solo que con más o menos represión”, añade. Antonelli recuerda que cuando se legalizó el matrimonio igualitario en 2005, la derecha pensó que iba a ver mucha más identificación sexual, pero, según la senadora, lo que pasó realmente es que las personas del colectivo pasaron a sentirse legalmente más protegidas.
Eugeni Rodríguez, presidente del Observatorio contra la LGTBIfobia, considera que el pensamiento político favorece una forma de vivir de acuerdo con los pensamientos y la identidad de cada individuo. Sin embargo, advierte de que es fundamental no caer en mensajes simplistas como que la comunidad LGTBI está solo enmarcada en el progresismo. “Hoy en día vemos como la derecha y la extrema derecha de vez en cuando colocan caras visibles en sus formaciones que pertenecen al colectivo, pero de un color político conservador, para transmitir mensajes lgtbifriendly (tolerantes con el colectivo). Dentro de la comunidad existen infinidad de realidades”, explica. “Se ha luchado mucho contra la represión. Ahora las nuevas generaciones nacen en un mundo en el que hay muchos derechos ganados, pero debemos combatir la internacional de odio que va ganando terreno en Europa”, añade.
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