Aunque el avance representó una señal positiva para Pérez y Cadillac, el resultado no fue suficiente para entrar a la zona de puntos. El tapatío sigue sin sumar unidades en el campeonato de pilotos, pero Barcelona dejó una lectura menos amarga para el equipo, que venía de perder en Mónaco su primera posibilidad real de puntuar tras una sanción posterior a la carrera. Aunque el avance representó una señal positiva para Pérez y Cadillac, el resultado no fue suficiente para entrar a la zona de puntos. El tapatío sigue sin sumar unidades en el campeonato de pilotos, pero Barcelona dejó una lectura menos amarga para el equipo, que venía de perder en Mónaco su primera posibilidad real de puntuar tras una sanción posterior a la carrera. La atención principal del Gran Premio se la llevó Lewis Hamilton . El siete veces campeón del mundo firmó una actuación sólida con Ferrari y logró su primera victoria vestido de rojo, además de cortar una larga sequía personal sin subir a lo más alto del podio en una carrera dominical. Hamilton aprovechó la estrategia y el desarrollo de una competencia cargada de drama, donde el líder del campeonato, Kimi Antonelli , abandonó en la parte final por una falla mecánica. Ese incidente abrió la puerta para que el británico administrara el cierre y sellara una victoria de alto impacto para Ferrari. El podio también tuvo un ingrediente histórico, pues George Russell finalizó segundo con Mercedes y Lando Norris terminó tercero con McLaren, completando un 1-2-3 británico que no se veía en la Fórmula 1 desde 1968. Para Checo Pérez, el GP de Barcelona deja una mezcla de avance y deuda pendiente. El mexicano consiguió recuperar cinco lugares respecto a su posición de salida, pero Cadillac todavía necesita ritmo de carrera y mayor competitividad en clasificación para pelear de manera constante por el top 10. 21375769