Sin embargo, su recorrido también ha generado críticas por el uso de jet privado en una Copa del Mundo que ya ha sido señalada por organizaciones ambientales como una de las más contaminantes por el volumen de vuelos necesarios para equipos, aficionados, directivos y logística. El contraste ha llamado la atención: mientras la FIFA presume el carácter global e inclusivo del nuevo formato, el calendario también expone el costo operativo de llevar el Mundial a una escala nunca antes vista. La distancia entre sedes, la movilidad de los equipos y los traslados de los dirigentes forman parte de una discusión que acompaña al torneo desde antes de que rodara el balón. Su agenda incluyó paradas en Ciudad de México, Guadalajara, Los Ángeles, San Francisco, Vancouver, Miami, Kansas City y Houston. La cifra dimensiona el reto logístico de este Mundial, el más grande en la historia, con 48 selecciones, 104 partidos y 16 ciudades sede repartidas en tres países. A diferencia de Qatar 2022, donde los traslados eran cortos y casi todos los estadios estaban concentrados en una misma zona, la edición de 2026 obliga a cruzar fronteras, husos horarios y enormes distancias. Infantino ha buscado estar en los escenarios principales del torneo , desde la apertura en territorio mexicano hasta partidos de alto perfil en Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, su recorrido también ha generado críticas por el uso de jet privado en una Copa del Mundo que ya ha sido señalada por organizaciones ambientales como una de las más contaminantes por el volumen de vuelos necesarios para equipos, aficionados, directivos y logística. El contraste ha llamado la atención: mientras la FIFA presume el carácter global e inclusivo del nuevo formato, el calendario también expone el costo operativo de llevar el Mundial a una escala nunca antes vista. La distancia entre sedes, la movilidad de los equipos y los traslados de los dirigentes forman parte de una discusión que acompaña al torneo desde antes de que rodara el balón. 21520072