El Grupo I del Mundial 2026 entregó una de las jornadas más determinantes de la fase de grupos. Francia derrotó 4-1 a Noruega para quedarse con el liderato del sector, mientras Senegal protagonizó una exhibición al golear 5-0 a Irak, una combinación de resultados que no solo definió las posiciones principales, sino que también reacomodó la pelea por los mejores terceros lugares y movió el rompecabezas rumbo a los dieciseisavos de final. En Boston, Francia impuso su jerarquía en un duelo que tenía aroma de eliminatoria. Ambas selecciones ya habían asegurado su pase, pero el premio era mayor: terminar en la cima del grupo y evitar un camino potencialmente más incómodo en la siguiente ronda. Los franceses no especularon y respondieron con una actuación contundente ante una Noruega que llegaba con paso firme, pero que no pudo sostener el ritmo ante el poder ofensivo galo. El equipo de Didier Deschamps encontró en Ousmane Dembélé a su gran figura. El atacante francés marcó diferencia en campo abierto, castigó los espacios y encabezó una ofensiva que terminó por romper el partido. Noruega descontó, pero nunca logró poner en verdadero riesgo el triunfo de Francia, que cerró la fase de grupos como líder y con una señal clara para el resto de candidatos: sigue siendo un rival de peso en la carrera por el título. Ese 4-1 también dejó consecuencias directas en el acomodo de los 16avos. Francia avanzó como primero del Grupo I y Noruega quedó como segundo lugar, por lo que ambos tomarán rutas distintas en la ronda de eliminación directa. En un Mundial de 48 selecciones, donde los cruces dependen también de los mejores terceros, cada gol puede modificar el mapa completo. Al mismo tiempo, Senegal convirtió su partido ante Irak en una declaración de supervivencia. Los Leones de la Teranga necesitaban ganar y lo hicieron con autoridad, con una goleada 5-0 que los metió de lleno en la pelea por avanzar como uno de los mejores terceros lugares. La expulsión temprana de Rebin Sulaka condicionó el encuentro y abrió la puerta para que el conjunto africano se adueñara por completo del trámite. Senegal no solo ganó: aplastó, corrigió su diferencia de goles y transformó un escenario complicado en una posibilidad real de clasificación. Habib Diarra, Ismaïla Sarr y Pape Gueye aparecieron en el marcador para encaminar una victoria que fue creciendo con el paso de los minutos, hasta convertirse en una goleada que puede pesar directamente en la tabla general de terceros lugares. El 5-0 sobre Irak le dio a Senegal algo más que tres puntos: le dio vida. El margen amplio le permitió mejorar su diferencia de goles y presionar a selecciones que todavía esperan resultados para saber si podrán instalarse en los dieciseisavos. En ese sentido, la goleada africana tuvo tanto impacto como el triunfo francés, porque mientras Francia ordenó la parte alta del Grupo I, Senegal sacudió la zona donde se reparten los últimos boletos. La jornada dejó un mensaje claro: el Grupo I no solo definió a sus clasificados directos, también alteró el tablero general del Mundial. Francia avanzó con autoridad, Noruega quedó como escolta y Senegal quedó a la espera de que su goleada alcance para seguir con vida. Con los últimos grupos todavía por cerrar, los dieciseisavos del Mundial 2026 siguen tomando forma bajo máxima tensión. Cada resultado cambia posibles rivales, cada diferencia de goles pesa y cada selección que pelea como mejor tercero mira de reojo lo que hizo Senegal. El camino hacia el título ya no depende solo de ganar, sino también de cómo se gana.