Inglaterra volverá a pisar territorio mexicano con una carga histórica que no se borra fácilmente. Ahora que enfrentará a México en los Octavos de Final del Mundial 2026, el Estadio Ciudad de México aparece como algo más que una sede: es el escenario donde los fantasmas ingleses vuelven a tomar forma. El antecedente no es menor. Inglaterra ha vivido en México dos de sus eliminaciones más dolorosas en Copas del Mundo, ambas en Cuartos de Final. La primera ocurrió en 1970, cuando llegó como campeona vigente y dejó escapar una ventaja de 2-0 ante Alemania Occidental, que terminó ganando 3-2 en tiempos extra. Aquella caída marcó el fin del reinado inglés apenas cuatro años después de levantar su único título mundial. La segunda herida fue todavía más simbólica. En México 1986, Inglaterra cayó 2-1 ante Argentina en el entonces Estadio Azteca, hoy Estadio Ciudad de México, en un partido que quedó grabado para siempre por los goles de Diego Armando Maradona: la “Mano de Dios” y el “Gol del Siglo”. Gary Lineker descontó, pero no alcanzó para evitar otra despedida inglesa en Cuartos de Final. Por eso, el regreso de los Three Lions a la capital mexicana tiene un peso especial. No se trata solamente de enfrentar al anfitrión, sino de volver a un país donde Inglaterra ya vio romperse dos sueños mundialistas. En 1970 perdió la corona; en 1986, quedó atrapada en una de las postales más famosas y dolorosas de la historia del futbol. México llega a este duelo con el impulso de haber vencido 2-0 a Ecuador y de haber terminado con una larga sequía sin ganar partidos de eliminación directa en Mundiales. Además, el Tri lo hará nuevamente arropado por su gente, en un estadio que se ha convertido en factor emocional durante la Copa del Mundo 2026. Para Inglaterra, el reto será doble: superar a una Selección Mexicana que llega encendida y romper con el peso histórico de México como tierra de eliminaciones. El Estadio Ciudad de México, que ya fue testigo de la gloria de Pelé, Maradona y del sufrimiento inglés, volverá a poner a prueba la memoria futbolera. El duelo ante el Tri no solo definirá un boleto a los Cuartos de Final. También será una cita con el pasado. Inglaterra buscará avanzar, pero antes tendrá que jugar contra México, contra la altura, contra la presión de más de 80 mil aficionados y contra esos fantasmas que aún rondan cada vez que la palabra Mundial se cruza con la capital mexicana.