Ferran Torres estrelló un balón en el travesaño, mientras el arquero detuvo remates de Mikel Oyarzabal y Aymeric Laporte. Ni el ingreso de Lamine Yamal en el segundo tiempo rompió el muro construido por el técnico Bubista. La resistencia caboverdiana tampoco fue una acumulación de golpes o interrupciones. Los Tiburones Azules cometieron apenas una falta, la menor cantidad registrada por una selección en un partido mundialista desde 1966. Pico Lopes salvó un disparo de Dani Olmo al minuto 88 y, sobre el cierre, el debutante africano incluso estuvo cerca de ganar: Unai Simón frustró un cabezazo de Diney Borges y Ryan Mendes desperdició otra oportunidad. Ferran Torres estrelló un balón en el travesaño, mientras el arquero detuvo remates de Mikel Oyarzabal y Aymeric Laporte. Ni el ingreso de Lamine Yamal en el segundo tiempo rompió el muro construido por el técnico Bubista. La resistencia caboverdiana tampoco fue una acumulación de golpes o interrupciones. Los Tiburones Azules cometieron apenas una falta, la menor cantidad registrada por una selección en un partido mundialista desde 1966. Pico Lopes salvó un disparo de Dani Olmo al minuto 88 y, sobre el cierre, el debutante africano incluso estuvo cerca de ganar: Unai Simón frustró un cabezazo de Diney Borges y Ryan Mendes desperdició otra oportunidad. España transformó el susto en impulso. Ganó los siete encuentros siguientes, marcó 14 goles en el campeonato y únicamente Bélgica consiguió marcarle un gol. La defensa española terminó con siete arcos en cero, incluido el de la Final ante la Albiceleste, definida por Ferran Torres al minuto 106. Cabo Verde también convirtió aquel punto en combustible. En su primera participación mundialista avanzó a Dieciseisavos de Final y obligó a Argentina a llegar hasta los tiempos extra para eliminarlo 3-2. Su aventura terminó antes, pero su empate quedó como una rareza irrepetible: el campeón derrotó a todos, menos al pequeño archipiélago africano que se negó a inclinarse. 22276173