Los jefes de la diplomacia de Estados Unidos y China, Marco Rubio y Wang Yi, respectivamente, abordaron este miércoles durante una reunión en Manila (capital de Filipinas) el viaje al país norteamericano del presidente chino Xi Jinping, previsto en principio para otoño de este año.
Hablamos mucho sobre la visita de septiembre, y ese fue el objetivo principal. Simplemente se trataba de sentar las bases para otra visita positiva. Creo que el presidente Xi tendrá una visita muy positiva cuando venga a Washington”; dijo Rubio a medios de comunicación, según la transcripción facilitada por su departamento.
Ambos cancilleres conversaron en los márgenes de la reunión que los ministros de Exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés) mantienen esta semana en la capital filipina con sus principales socios.
Te puede interesar: Estados Unidos intensifica sus ataques contra Irán mientras escolta Ormuz; ¿cuántos buques han cruzado?
Ante la prensa, el hijo de inmigrantes cubanos añadió que habló extensamente con su par chino sobre el eventual viaje de Xi a EE.UU.; que, de acuerdo con la invitación extendida al mandatario chino por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, durante su cumbre en Pekín del mayo pasado, podría tener lugar “este otoño”.
Asumir que Xi Jinping y Donald Trump, con su sonriente apretón de manos el otro día en Pekín, anuncian un futuro con menos guerras y mejor entendimiento, es ser demasiado optimista en el juicio; la columna de @fecortescama https://t.co/YhKYD7IovS pic.twitter.com/AlmP4hERtq
— Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga) May 20, 2026
Las dos potencias reivindican la necesidad de mantener su relación
Somos los dos países más poderosos del mundo, sobre todo en lo económico (…) tenemos que mantener una relación”, destacó el diplomático de mayor rango en su país.
El encuentro de este miércoles entre Rubio y Wang Yi se produce en un momento de aparente estabilidad en las relaciones de las dos principales potencias mundiales, después de la cumbre Trump-Xi y de la tregua comercial que ambos países alcanzaron en octubre en Corea del Sur, durante la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, en inglés).
En su mensaje a la nación, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puso en duda la integridad del sistema electoral de su país y acusó a China de interferir en los comicios estadounidenses desde 2020.
“No hay ningún país del tercer mundo que tenga unas elecciones como las… pic.twitter.com/SyP5ZFOoSK
— Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga) July 17, 2026
Sin embargo, Trump acusó a China recientemente por una presunta interferencia de Pekín en los comicios estadounidenses del 2020, que otorgaron la victoria al expresidente Joe Biden frente al magnate inmobiliario.
Al respecto, el gigante asiático ha calificado de “invención” ese reproche, mismo que no fue abordado durante la cita de Rubio y Wang Yi en Manila, según precisó el estadounidense; y admitió que ambas partes tienen diferencias, pero que su trabajo consiste en gestionarlas.

EFE/EPA/MAXIM SHEMETOV / POOL
Persisten las diferencias entre Washington y Pekín
Obviamente, existen grandes diferencias. Ambas partes lo reconocerán. Tendremos que superarlas. Y creo que estas diferencias persistirán en el futuro previsible, y nuestra labor es gestionarlas para que nunca se descontrolen”, subrayó.
La reunión de ambos cancilleres coincide también con un pico de tensión en el mar de China Meridional, donde Pekín mantiene disputas soberanistas con varios países del Sudeste Asiático y con Taiwán; tras un encontronazo el lunes pasado entre guardacostas chinos y marines de Filipinas, país con el que Washington mantiene un acuerdo de defensa mutua.
Ante los hechos, el Departamento de Estado de EE.UU. condenó “las acciones peligrosas y agresivas” de Pekín en dichas aguas, y lo instó a “cesar de inmediato su conducta desestabilizadora”.
Con información de EFE