Ahora, LeBron James aterriza en Filadelfia con una misión tan sencilla de explicar como difícil de completar: romper una espera de 43 años. Su fichaje no sólo eleva las expectativas de los Sixers; también convierte cada partido de la temporada 2026-27 en una posible página final de una de las carreras más influyentes en la historia del deporte. El Rey cambió de trono y eligió a Philadelphia para buscar una última coronación. La cifra es mínima frente a los casi 53 millones que recibió en su último curso con los Lakers y confirma que la elección del veterano de 41 años tuvo una prioridad deportiva: volver a competir por el título antes de retirarse. “Esta es mi última decisión. No voy por dinero. No voy por mi familia”, escribió LeBron al explicar el movimiento. El cuatro veces campeón confesó que, tras concluir su participación en los Playoffs de 2026, creyó haber disputado el último partido de su vida profesional. Sin embargo, el descanso le permitió comprobar que todavía ama el basquetbol, conserva hambre competitiva y considera que tiene algo más que entregar en la cancha. James fue directo sobre el gran reto que lo espera: considera que puede ayudar a convertir a los 76ers de Filadelfia en un equipo campeón. Finalmente, el proyecto de los Sixers ganó la carrera por quien afrontará una inédita temporada número 24 en la liga. La operación transforma de inmediato el panorama de la Conferencia Este. Filadelfia reúne a LeBron con Embiid, MVP de 2023; Maxey, motor ofensivo de la franquicia, y Brown, Jugador Más Valioso de las Finales de 2024 y refuerzo estelar del verano. Experiencia y poder anotador sobran en un plantel obligado a pelear contra los principales aspirantes de la NBA. El Rey llega todavía con producción de élite en toda la liga. Durante la campaña 2025-26 promedió 20.9 puntos, 7.2 asistencias y 6.1 rebotes en 60 encuentros, además de obtener su vigesimosegunda selección consecutiva al Juego de Estrellas. Su etapa en Los Ángeles termina después de ocho temporadas y un campeonato, conquistado en la burbuja de Orlando en 2020. Antes había levantado dos trofeos con el Heat de Miami y uno con los Cavaliers de Cleveland, ciudad a la que dio su primera corona en 2016. Filadelfia será apenas la cuarta franquicia de una carrera de más de dos décadas y, según sus propias palabras, el escenario de su capítulo final. El desafío no será menor. Los Sixers avanzaron a los Playoffs 2026 como séptimos del Este mediante el Play-In y fueron eliminados en la segunda ronda por los Knicks de Nueva York, posteriores campeones. La organización no levanta el trofeo Larry O’Brien desde 1983, cuando Moses Malone y Julius Erving encabezaron al equipo que dominó la NBA. Ahora, LeBron James aterriza en Filadelfia con una misión tan sencilla de explicar como difícil de completar: romper una espera de 43 años. Su fichaje no sólo eleva las expectativas de los Sixers; también convierte cada partido de la temporada 2026-27 en una posible página final de una de las carreras más influyentes en la historia del deporte. El Rey cambió de trono y eligió a Philadelphia para buscar una última coronación. 22383940 22383940