Hoy, Denise Dresser aborda el el traslado de la Colección Gelman a España pese a los amparos y protestas, y el reciente anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum de cambiar el nombre al Paso de Cortés. 

La columnista señala que ambos casos plantean un contraste entre proteger la mexicanidad, pero no brindar resguardo al patrimonio cultural.

Dresser subraya que pese a que la 4T habla de soberanía, recuperar nuestra identidad y no arrodillarse ante el extranjero, cuando llegó el momento de defender nuestra memoria cultural, abrió la puerta para que las obras de Frida Kahlo se vaya. 

 

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