Para las madres buscadoras, el hallazgo de las cajas con restos humanos arrumbadas en una bodega de la Fiscalía General de la República (FGR) en la Ciudad de México representa una nueva muestra del abandono que enfrentan las familias que llevan años buscando a sus desaparecidos.
Entre los restos que aparecen en las imágenes obtenidas por Latinus se encuentran cajas identificadas con el nombre de La Bartolina, en Tamaulipas, un sitio descubierto desde 2016 por la buscadora Rosa García, y El Limoncito, en Veracruz, también localizado ese año y donde integrantes del Colectivo Solecito han participado en la recuperación de restos humanos.
Rosa García, de Madres Unidas por Nuestros Hijos de San Fernando, Tamaulipas, recordó que en el predio de Huizachal, conocido como La Bartolina, los colectivos han recuperado miles de fragmentos óseos.
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“Me da tristeza, una impotencia que tengo porque ya me cansé. Pasan gobiernos y gobiernos y les digo: quiero que me den respuesta y solamente tenemos dos, dos positivos del Huizachal, que yo le puse Bartolina en su momento”, lamentó.
García explicó que los restos recuperados durante años de búsqueda terminan nuevamente bajo resguardo de las autoridades, sin que las familias conozcan qué ocurre con ellos.
“Cuando hay un desgaste humano tanto de todas las corporaciones a nivel Defensa, Marina, Guardia Nacional, FGR, todas y todas esas madres que estamos ahí en el predio, que se exhuma, lo exhumamos, y ellos lo vuelven a guardar, o sea, ¿cómo? No entendemos”, cuestionó.
La buscadora también expresó su enojo por el trato que reciben los restos y por la falta de respuestas para las familias.
“Me da mucha tristeza, mucho odio, mucho coraje porque cómo va a ser posible que las autoridades se cansen de nosotros o de burlarse de nosotros cuando somos unas víctimas que luchamos, somos unas madres que estamos muertas en vida, en lucha por nuestros hijos”, afirmó.
El caso de El Limoncito provocó una reacción similar de Rosalía Castro, integrante del Colectivo Solecito de Veracruz. “Es indignante para nosotros, triste y doloroso, porque el trabajo fuerte lo hacen los colectivos. Nosotros ya les llevamos todo para que identifiquen y para que los tengan ahí sin hacerles caso, sin ninguna importancia”, señaló.
Castro destacó que detrás de cada caja hay una posible historia familiar y una persona que lleva años siendo buscada.
“Yo cuando vi el video, pues hasta lloré, porque me da mucha tristeza hacer tanto trabajo y que lo tengan en completo abandono. Nos duele en el alma”, expresó.
Para el defensor de derechos humanos Luis de la Barreda, el manejo de los restos evidencia una falta de respeto hacia las víctimas y sus familias.
“Es una terrible falta de respeto a los deudos de las personas a las que pertenecieron esos restos. Es decirles: ‘No nos importa’”, sostuvo.
El defensor consideró que conservar restos humanos de esa manera también vulnera principios básicos de la procuración de justicia.
“Se está vulnerando un principio básico de la procuración de justicia, que es manejar todo lo que pueda ser un indicio de un delito, todo lo que pueda ser el rastro de un delito, manejarlo con el debido profesionalismo”, afirmó.
De la Barreda señaló además que la situación refleja “indolencia, negligencia, falta de profesionalismo” y cuestionó que la falta de recursos pueda utilizarse como explicación para el estado en que se encuentran las cajas.
A su juicio, el problema no se limita al estado físico de los restos, sino al mensaje que reciben las familias que llevan años buscando a sus desaparecidos.
“El mensaje que se desprende de esta situación es un mensaje de la Fiscalía a los allegados de las víctimas: ‘No nos importa su sufrimiento, no nos importa su deseo de tener con ustedes los restos de sus familiares, no nos importa indagar a quién les pertenecieron’”, afirmó.
Margarita López, del colectivo Buscando Cuerpos, consideró que la situación debe llevar a reconocer una crisis forense y planteó la intervención de organismos internacionales.
“Queremos que se declare una crisis forense, para que pueda intervenir la Cruz Roja Internacional y empiecen a analizar todos esos miles de cuerpos que deben estar ahí en esas cajas y en las fosas comunes que tienen en cada uno de los estados, pero sobre todo en servicios periciales de la FGR”, planteó.
La buscadora adelantó que, junto con un grupo de abogados, prepara acciones legales para exigir respuestas sobre el destino y la identificación de los restos.
López advirtió que las familias están dispuestas a intensificar sus acciones para impedir que los restos sean destruidos o cremados antes de ser identificados.
“Antes de que nos cremen esos restos tenemos que hacerlo”, sostuvo.