Un video difundido en redes sociales muestra el interrogatorio al que fue sometido un hombre identificado como Claudio Antonio Soto Payán, alias “Pícoro”, quien posteriormente fue asesinado y decapitado. Su cuerpo fue localizado el jueves 15 de enero en una parada de autobús ubicada en la comunidad Agua de Los Leones, municipio de Temósachic, a la altura del kilómetro 111+700 de la carretera Guerrero–Madera.
En las imágenes, cuya autenticidad no ha sido confirmada por las autoridades, se observa a la víctima hincada frente a un árbol, vestida con pantalón beige y chamarra azul con detalles en blanco y amarillo, mientras es interrogada por un sujeto cuya identidad no ha sido establecida. Durante el cuestionamiento, el hombre responde a diversas preguntas relacionadas con actividades de la delincuencia organizada.
De acuerdo con lo expresado en el video, Soto Payán aseguró pertenecer al Nuevo Cártel de Juárez/La Línea, donde presuntamente se desempeñaba tanto en la siembra de marihuana como en labores de sicariato. A partir de estas declaraciones, se presume que quienes lo mantenían cautivo podrían pertenecer a un grupo criminal rival, presuntamente vinculado al Cártel de Sinaloa, aunque esta versión no ha sido confirmada de manera oficial.
Durante el interrogatorio, el hombre afirmó haber desertado de La Línea, argumentando que no recibía pago ni alimentación, además de ser víctima de malos tratos por parte de sus superiores. En ese contexto, señaló directamente a Gerardo Solís, alias “R8”, así como a varios presuntos mandos identificados con los apodos de “Fresa”, “Pato”, “Mochomo”, “Pollo”, “Chango”, “Barny” y “Güero Palma”.
Asimismo, en el material audiovisual, el interrogado mencionó que dichos individuos contarían con presunto apoyo del 35 Batallón de Infantería con sede en Casas Grandes, así como de Fuerzas Estatales en la zona de El Largo Maderal, además de referir la existencia de personas dedicadas a la compra de ganado robado, quienes presuntamente colaborarían con el grupo delictivo.
Soto Payán también aseguró que La Línea mantiene campamentos en diversas zonas serranas, entre ellas Pitorrea, El Ancla, La Norteña y El Willy, y que el denominado “comandante Chango” sería el encargado de la vigilancia en el tramo que va de La Norteña a Las Varas, utilizando nueve cámaras de monitoreo, las cuales —según dijo— revisaba a través de un teléfono celular.
Hasta el momento, ninguna autoridad estatal o federal ha emitido un pronunciamiento oficial respecto al contenido del video ni sobre las acusaciones vertidas en el mismo.