Hace casi nueve años, en mayo de 2017, FranciscaCadenas, una mujer de 59 años, desapareció sin dejar rastro cuando salió unos pocos metros de su casa, a la que nunca volvió. Ahora, sus restos óseos fueron hallados en el patio de unos vecinos.
Desde aquel momento, todo Hornachos, un pueblo de 3 mil 600 habitantes en la provincia de Badajoz, en el suroeste de España, se volcó en su búsqueda, junto a autoridades y cuerpos de rescate.
Pero no fue hasta hoy cuando los restos óseos de Francisca fueron confirmados como suyos después de que fueran hallados enterrados bajo el suelo del patio de la vivienda de doshermanos, detenidos en relación con el caso.
Una desaparición inexplicable
La desaparición de Francisca fue, cuanto menos, inesperada. Cuando se encontraba en su propia casa cuidando de la hija de unos amigos, los padres de la pequeña acudieron a recogerla y Francisca decidió salir a la calle para acompañarla hasta el coche donde habían aparcado, a unos metros de su vivienda.
Su hijo se encontraba con ella en casa. Al salir, Francisca dejó la puerta de casa abierta y le dijo a su hijo que volvería enseguida.
Sin embargo, eso nunca ocurrió.
Francisca, después de dejar a la niña con sus padres, fue vista por varios testigos dirigiéndose a un pasadizo estrecho que conectaba su coche con su casa. La vieron entrar, pero nadie la vio salir.
Pasado un tiempo, cuando su hijo se dio cuenta de que Francisca no volvía, se preocupó y comenzó a buscarla por los alrededores sin éxito. Además, vio que su coche seguía en el mismo lugar donde estaba aparcado anteriormente.
La ausencia de indicios sumada al paso de los meses arrojaba a la Guardia Civil diferentes posibles escenarios: desde un accidente, un secuestro o un crimen. Durante años, realizaron búsquedas en diferentes puntos de la zona e interrogatorios a personas que pudieran saber algo sobre lo ocurrido, pero no encontraron nada.
El descubrimiento de los restos en casa de dos hermanos
Lolo y Julián, dos hermanos vecinos de Hornachos, fueron interrogados en varias ocasiones en el marco de la investigación.
Aunque los dos defendían su inocencia, la proximidad de su vivienda con la de Francisca -apenas unos metros- suponía, para la investigación, una conexión entre ellos y Francisca.
Centenares de agentes iniciaron un registro de la vivienda, donde localizaron restos óseos que parecían compatibles con Francisca desde el principio y que, después, con el examen biológico, fueron confirmados como los restos de la mujer.
Ambos hombres pasaron la noche en dependencias de la Guardia Civil en Zafra y posteriormente fueron trasladados de nuevo a Hornachos para continuar con los registros en varias propiedades relacionadas con ellos, incluida una finca.
Con información de EFE