H. Cd. de Chihuahua.- Una noticia desgarradora ha sacudido a la capital tras confirmarse que una de las víctimas de un presunto abusador sexual decidió terminar con su vida.
El peso del trauma y la aparente lentitud en los procesos de justicia habrían sido factores determinantes en esta fatídica decisión, que pone nuevamente bajo la lupa la efectividad de los protocolos de acompañamiento psicológico y protección para quienes sufren agresiones de tipo sexual en el estado.
El caso, que ya se encontraba bajo investigación, toma un giro trágico que ha indignado a colectivos de derechos humanos y familiares, quienes exigen que la muerte de la víctima no quede en el olvido y que el presunto responsable enfrente todo el peso de la ley.
Esta lamentable pérdida subraya la urgencia de que las instituciones de justicia y salud mental trabajen de manera coordinada para brindar una red de apoyo real y constante, evitando que el desamparo lleve a las víctimas a desenlaces tan dolorosos como este.
(En Blanco y Negro)