Inusual discurso de Melania Trump sobre Epstein agranda especulación en vez de disiparla

La inusual declaración que realizó el jueves la primera dama de EE.UU., Melania Trump, negando tajantemente haber tenido una relación cercana con Jeffrey Epstein y pidiendo que cesen las habladurías al respecto, ha logrado exactamente el efecto contrario al reavivar aún más las especulaciones sobre los posibles lazos del entorno del presidente estadounidense, Donald Trump, con el fallecido pederasta.

“Las mentiras que me vinculan con el infame Jeffrey Epstein deben terminar hoy”, dijo la primera dama en una intervención en la Casa Blanca en la que denunció que han estado circulando en las redes sociales “numerosas imágenes y declaraciones” que calificó de “completamente falsas”.

Esta fue su primera declaración pública desde que el año pasado la atención mediática volviera a centrarse fuertemente en el caso del financiero condenado por prostituir a menores sorprendió a la opinión pública y a los medios estadounidenses por producirse de manera tan inesperada, en un momento en que ninguna publicación parecía haber lanzado ninguna exclusiva centrada en los lazos de la exmodelo y la trama Epstein.

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Según fuentes consultadas por ABC, la temática del discurso de Melania Trump -que no fue revelada de antemano- incluso tomó por sorpresa a muchos funcionarios de la Casa Blanca.

Todo esto dio pie a que muchos medios comenzaran a especular el mismo jueves sobre si sus declaraciones buscan ser una defensa anticipada ante la futura difusión de alguna noticia bomba relacionada con la presunta cercanía entre Melania Trump, Epstein y su expareja y conseguidora, Ghislaine Maxwell.

“Para ser clara: nunca mantuve relación alguna con Epstein ni con su cómplice, Maxwell”, afirmó el jueves con gesto serio Melania Trump, que también negó haber sido “víctima de Epstein” o que el fallecido financiero fuera el que presentó al ahora presidente, Donald Trump, y a la futura primera dama, una teoría con la que se ha especulado en redes y medios.

Algunos medios sí se hicieron eco de que, el mismo día en que habló la primera dama, una exmodelo brasileña llamada Amanda Ungaro lanzó furibundos ataques en la red X contra ella, y sugirió que la Casa Blanca intermedió para que fuera deportada este año de vuelta a su país para que su exmarido, Paolo Zamolli, el hombre que presentó a Donald y Melania Trump, lograra la custodia del hijo de ambos.

No hay ninguna prueba de que las publicaciones de Ungaro en redes motivaran la declaración de Melania Trump sobre Epstein el jueves, aunque muchos medios si han subrayado que su mensaje amenazaba con tomar medidas legales contra ella y su “marido pedófilo”.

Melania Trump cerró su mensaje instando al Congreso a que conceda una audiencia pública a las mujeres que han sido víctimas de Epstein para tratar de arrojar más luz sobre el caso, y James Comer, el republicano que preside el comité de la Cámara Baja que indaga ahora sobre el caso, aseguró el viernes que existe la posibilidad de que se produzca dicha comparecencia.

Sin embargo, el mismo día en que la primera dama pronunció su alocución, las víctimas del pederasta publicaron en un comunicado conjunto afirmando que la esposa del presidente Donald Trump había actuado para “proteger a quienes ostentan el poder”.

El texto la acusa además de “trasladar la carga a las víctimas en un contexto politizado para proteger a los poderosos”.

Así pues, el sorprendente discurso de Melania Trump ha colocado ahora el foco en ella y en la posibilidad de que surjan alegaciones en torno a ella y a la figura de Jeffrey Epstein.

El asunto en torno a los documentos de la investigación sobre el fallecido pederasta ha pesado enormemente sobre el Gobierno Trump desde el verano pasado ante las reclamaciones para que el Departamento de Justicia publicara íntegramente los archivos sobre la trama, que parece involucrar a muchos hombres poderosos.

Finalmente Justicia se vio obligado a hacer públicos cientos de miles de documentos —censurados para proteger a víctimas y para no malograr investigaciones en curso—, pero esto no logró apaciguar los ánimos y se cree que el persistente descontento en torno al asunto —especialmente intenso entre las bases del trumpismo más furibundo— fue un elemento clave en la reciente destitución de la fiscal general, Pam Bondi.

Con información de EFE.