Como cada día, Radar Latam 360 presenta las 5 principales noticias de América Latina y las 3 claves internacionales para que estar bien informado, con las claves políticas, económicas y estratégicas que están marcando la agenda regional y global.
AMERICA LATINA
1. Cuba — Escalada de tensión: Díaz-Canel alerta sobre posible agresión militar y crisis interna
Miguel Díaz-Canel advirtió sobre un escenario de máxima tensión con Estados Unidos y llamó a la población a prepararse ante una posible “agresión militar”, en medio de una profunda crisis económica y energética en la isla. En un discurso conmemorativo, el mandatario describió una “cotidianidad que duele”, marcada por apagones prolongados, paralización de industrias, escasez de combustible y deterioro de servicios básicos. La situación se ha agravado tras nuevas medidas de la administración de Donald Trump, que restringen el suministro de petróleo a Cuba y han dejado al país prácticamente sin fuentes de energía, tras la interrupción de envíos desde Venezuela y otros proveedores.
El endurecimiento del embargo y la presión económica han intensificado el malestar social, con protestas en varias zonas del país, mientras el régimen autoritario cubano combina un discurso de resistencia con llamados al diálogo. Aunque existen contactos diplomáticos y señales puntuales de acercamiento, como la liberación de presos y cierta apertura económica, no hay avances concretos hacia un acuerdo. En este contexto, las declaraciones de Díaz-Canel reflejan tanto la gravedad de la crisis interna como el deterioro de la relación bilateral, en un escenario donde la retórica de confrontación convive con intentos aún frágiles de negociación.
2. Nicaragua — Sanciones de EE.UU. golpean el negocio del oro y el círculo familiar del poder
Estados Unidos impuso nuevas sanciones contra el núcleo que controla el lucrativo negocio del oro en el país, apuntando directamente a dos hijos de Daniel Ortega y Rosario Murillo, así como a una red de individuos y empresas vinculadas al sector aurífero. La medida, adoptada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), acusa a este entramado de facilitar recursos clave para sostener el control político del régimen.
Según Washington, el Gobierno nicaragüense ha modificado al menos cinco leyes para favorecer la expansión de empresas mineras chinas, a las que ha concedido el 8.5% del territorio nacional desde 2021. Estas compañías, con estructuras legales opacas, han desplazado a actores internacionales tradicionales y consolidado su dominio en la industria.
La administración estadounidense considera que Rosario Murillo ejerce el poder real, en un contexto de creciente protagonismo de sus hijos dentro del aparato estatal y propagandístico.
El auge de la minería china ha estado acompañado de prácticas cuestionadas, incluyendo la reasignación de concesiones previamente sancionadas, la presunta subfacturación en exportaciones y la confiscación de activos extranjeros, como el caso de una empresa estadounidense cuya planta fue tomada sin compensación. Washington sostiene que el régimen ha configurado una red de empresas fachada y testaferros para generar divisas, evadir sanciones y consolidar su control económico y político. Además, denuncia la colocación sistemática de familiares en puestos clave, reforzando una lógica de poder dinástico. Las sanciones se producen en un contexto de presión sostenida de Estados Unidos desde la represión de la rebelión cívica de 2018, frente a lo que califica como una deriva hacia un Estado totalitario, con concentración creciente de poder en la pareja gobernante y su círculo más cercano.
3. Venezuela — Reacomodo institucional y reapertura internacional para recuperar credibilidad económica
Venezuela avanza en un proceso de normalización económica y financiera tras años de aislamiento, combinando cambios internos con señales externas de apertura. En el plano doméstico, el Gobierno anunció la reestructuración de la dirección del Banco Central de Venezuela (BCV), con la salida de Laura Guerra Angulo —familiar del círculo de Nicolás Maduro— y su reemplazo interino por el técnico Luis Alberto Pérez González. La decisión busca responder a presiones internas y externas para despolitizar la institución y recuperar credibilidad ante inversores, en un contexto de alta fragilidad macroeconómica: déficit fiscal cercano al 9% del PIB, inflación de tres dígitos (alrededor del 600%) y un tipo de cambio descontrolado. Este movimiento forma parte de un intento más amplio por desplazar a familiares del poder de posiciones clave y fortalecer la gestión técnica en áreas críticas.
En paralelo, el levantamiento de sanciones por parte de Estados Unidos a la banca pública —incluido el propio BCV— ha abierto la puerta a la reinserción del país en el sistema financiero internacional. Como resultado, el Fondo Monetario Internacional restableció relaciones con Caracas tras siete años suspendidas, mientras que el Banco Mundial también reanudó contactos. Este giro marca un punto de inflexión en la estrategia internacional hacia Venezuela y refuerza a la administración interina de Delcy Rodríguez, que busca consolidar legitimidad y acceso a financiamiento externo. Sin embargo, el retorno a los organismos multilaterales también implica mayores exigencias de transparencia y disciplina económica, en un país donde el BCV ha perdido autonomía y credibilidad durante décadas de politización.
4. Bolivia — Estanflación y agotamiento del modelo: una economía sin ancla
Bolivia enfrenta una crisis estructural marcada por la estanflación —caída del PIB (-3.3%) con alta inflación (20.7%)— que, según el análisis, refleja el agotamiento de su modelo económico y la ausencia de uno alternativo.
La economía atraviesa una transición desordenada donde los precios han dejado de funcionar como señales, generando recesión, inflación persistente y un superávit externo engañoso. La contracción responde principalmente a la escasez de dólares, producto de la caída de exportaciones (especialmente gas), el deterioro de reservas y el limitado acceso a financiamiento. Esto ha provocado una “asfixia productiva”: falta de insumos, caída de la inversión y paralización de la actividad. A ello se suma el fin del modelo basado en consumo impulsado por subsidios y gasto público, junto con una elevada incertidumbre (brecha cambiaria de hasta 70%) que desalienta la inversión.
En paralelo, la inflación responde a desorden interno, escasez y shocks externos —incluido el encarecimiento del petróleo por tensiones globales—, configurando un círculo vicioso donde cae la producción mientras suben los precios. El superávit externo no refleja fortaleza, sino una contracción forzada de importaciones por falta de divisas. Frente a este escenario, el diagnóstico del FMI y el Banco Mundial apunta a la inviabilidad del modelo actual y a la necesidad de un cambio profundo: redefinir el régimen económico, establecer un tipo de cambio competitivo, impulsar la inversión y desarrollar una estrategia exportadora. Sin estas reformas, advierte el análisis, la estanflación podría consolidarse como un estado permanente, con efectos severos sobre el empleo, el poder adquisitivo y la estabilidad social.
5. Costa Rica — Giro diplomático: del ideal de neutralidad al alineamiento con Estados Unidos
El Gobierno de Rodrigo Chaves ha impulsado un cambio significativo en la política exterior de Costa Rica, alejándose de su histórica neutralidad para alinearse con la estrategia internacional de Donald Trump.
Entre las decisiones más relevantes destacan la declaración como organizaciones terroristas de grupos como Hamás y Hezbolá, el cierre de la embajada en Cuba y la aceptación de migrantes deportados desde Estados Unidos.
Estas medidas reflejan un viraje hacia una política exterior más pragmática y cercana a Washington, en contraste con la tradición de “neutralidad perpetua, activa y no armada” que ha caracterizado al país desde 1983.
El giro también responde a factores económicos y estratégicos, como la fuerte dependencia comercial con Estados Unidos y el fortalecimiento de vínculos con aliados como Israel. Sin embargo, estas medidas han sido generado críticas por su posible impacto en la autonomía diplomática del país y por el abandono de principios históricos. Analistas advierten que Costa Rica se está convirtiendo en un “seguidor acrítico” de la política estadounidense, incluso en temas sensibles como la militarización de la lucha contra el narcotráfico o la recepción de migrantes deportados. Aunque el Gobierno defiende estas decisiones como una “modernización” del concepto de neutralidad, el debate refleja una tensión creciente entre pragmatismo económico y tradición diplomática. Este reposicionamiento también se evidencia en su participación en iniciativas regionales impulsadas por Washington, como la cooperación en seguridad. Asimismo, decisiones como el cierre de la embajada en Cuba han sido interpretadas como gestos políticos para reforzar esa alineación. En conjunto, el cambio marca un punto de inflexión en la política exterior costarricense y redefine su rol en el escenario regional.
TABLERO GLOBAL
1. Líbano / Israel — Tregua frágil: retorno de desplazados bajo amenaza de reanudación del conflicto
Miles de libaneses han comenzado a regresar al sur del país y a los suburbios de Beirut tras la entrada en vigor de una tregua de diez días anunciada por Donald Trump, en medio de un conflicto que ha dejado más de 2.200 muertos y cerca de un millón de desplazados. El retorno, sin embargo, ocurre en condiciones precarias, con viviendas destruidas y zonas gravemente afectadas por bombardeos recientes. Las principales rutas hacia el sur registran un intenso flujo de personas que buscan retomar su vida cotidiana, mientras las autoridades trabajan en la rehabilitación de infraestructura básica para facilitar el acceso.
No obstante, la tregua se mantiene bajo alta tensión. Israel ha advertido que las operaciones contra Hezbollah no han concluido y que los civiles podrían verse obligados a desplazarse nuevamente si se reanudan los combates. El grupo, por su parte, aseguró que responderá ante cualquier violación del acuerdo. La persistente presencia militar israelí en la zona y las condiciones impuestas al alto el fuego reflejan la fragilidad del acuerdo, en un contexto regional complejo donde intervienen múltiples actores. Además, los bombardeos previos al inicio de la tregua evidencian la intensidad del conflicto y el riesgo latente de una nueva escalada. La reconstrucción de las zonas afectadas se presenta como un desafío inmediato ante la magnitud de los daños. En este escenario, el retorno de los desplazados combina esperanza con una profunda incertidumbre sobre la estabilidad futura.
2. Irán / Estados Unidos — La guerra redefine el equilibrio: Teherán gana influencia y Washington enfrenta límites
El analista Vali Nasr sostiene que el reciente conflicto ha fortalecido la posición de Irán, al demostrar su capacidad de resistir la presión militar de Donald Trump y frustrar los objetivos de Estados Unidos e Israel. Tras más de 40 días de enfrentamientos, ambas partes han optado por negociar, lo que, según Nasr, refleja los límites de la estrategia basada en la fuerza. Irán no solo ha evitado una derrota rápida, sino que ha ampliado el conflicto —incluyendo amenazas al comercio global a través del estrecho de Ormuz—, obligando a Washington a reconsiderar su enfoque. En este contexto, las negociaciones en curso muestran avances, aunque persiste una profunda desconfianza, especialmente por antecedentes como la salida estadounidense del acuerdo nuclear de 2015.
En el plano interno, Nasr descarta un colapso inmediato del régimen iraní, señalando que la guerra ha fortalecido el nacionalismo y reducido la probabilidad de protestas a corto plazo, aunque las tensiones sociales —pobreza, inflación y aislamiento— siguen latentes. A nivel geopolítico, el conflicto ha reducido la hegemonía estadounidense sin destruirla, evidenciando que ni Estados Unidos ni Israel han logrado imponer sus objetivos. De cara al futuro, el escenario dependerá de un eventual acuerdo: en el mejor caso, Irán podría integrarse más a la economía regional si se levantan sanciones; en el peor, podría volverse más aislado, autoritario y potencialmente nuclear. En cualquier caso, Nasr subraya que la guerra marca un punto de inflexión que transformará tanto a Irán como al equilibrio de poder en Oriente Próximo.
3. España / Brasil — Barcelona como epicentro del relanzamiento del movimiento progresista global
Barcelona se convierte en el principal punto de encuentro del progresismo internacional con una agenda que combina la Movilización Progresista Global, la IV cumbre en defensa de la democracia y la inédita cumbre bilateral entre España y Brasil. Impulsado por Pedro Sánchez y Luiz Inácio Lula da Silva, el encuentro busca articular una respuesta coordinada frente al auge de la ultraderecha y el desgaste del proyecto socialdemócrata. La participación de líderes como Claudia Sheinbaum, Gustavo Petro y Yamandú Orsi refuerza el carácter global de una cita que intenta recomponer alianzas y recuperar apoyo social en un contexto de creciente polarización política.
El eje político del encuentro gira en torno a la consolidación de la alianza entre Sánchez y Lula como referentes del progresismo en Europa y América, con una agenda que incluye defensa del multilateralismo, reforma del orden internacional, regulación tecnológica, transición energética y lucha contra la desinformación.
Ambos líderes buscan proyectar una alternativa al modelo impulsado por Donald Trump y otros actores de derecha, en un contexto marcado por conflictos geopolíticos y tensiones globales. La cumbre bilateral —con diez ministros por país— simboliza este acercamiento estratégico y apunta a acuerdos en economía, innovación y agenda social.
En conjunto, el “fin de semana progresista” en Barcelona busca sentar las bases de una nueva narrativa política global, aunque enfrenta el desafío de reconectar con sectores sociales que han migrado hacia opciones nacionalpopulistas.