Como todos los días, para estar muy bien informado, Radar Latam 360 comparte las cinco principales noticias de América Latina y tres claves del tablero global para el miércoles 22 de abril de 2026.
Sigue al politólogo Daniel Zovatto (@Zovatto55) para más análisis estratégico sobre América Latina y el mundo en tiempo real.
América Latina
1. Perú: renuncia el jefe de la ONPE en medio de una grave crisis electoral marcada por la incertidumbre
El jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, presentó su renuncia en medio de una profunda crisis electoral marcada por graves fallas logísticas en los comicios del 12 de abril, que impidieron votar a miles de ciudadanos y obligaron a extender la jornada electoral incluso al día siguiente. Su permanencia se había vuelto insostenible ante la acelerada pérdida de credibilidad sufrida en los últimos días. Su dimisión ocurre cuando aún no se ha definido quién enfrentará en segunda vuelta a Keiko Fujimori, con una disputa extremadamente ajustada entre Roberto Sánchez (izquierda) y Rafael López Aliaga (derecha). En su carta, Corvetto justificó su salida como un gesto para recuperar la confianza ciudadana en el proceso electoral, pese a que la legislación establece que el cargo es irrenunciable durante elecciones en curso. Sin embargo, la Junta Nacional de Justicia aceptó su dimisión de manera extraordinaria, abriendo nuevos cuestionamientos sobre la legalidad y estabilidad institucional del proceso.
La crisis se ha visto agravada por denuncias de fraude —sin haber acreditado pruebas de momento—, amenazas y una creciente judicialización del proceso electoral. López Aliaga ha cuestionado los resultados y promovido protestas, mientras que autoridades judiciales y policiales han iniciado investigaciones contra Corvetto por presuntas irregularidades en la contratación de servicios logísticos y manejo del proceso. Incluso se evalúa su detención preventiva, en un contexto de alta tensión política y desconfianza institucional. Los fallos en la distribución de material electoral afectaron a más de 50 mil votantes, dañando la credibilidad del proceso y alimentando teorías de conspiración. Con la segunda vuelta prevista para el 7 de junio, el país enfrenta un escenario de incertidumbre, donde la falta de claridad sobre el rival de Fujimori y las disputas legales amenazan con prolongar la inestabilidad política.
2. Brasil escala tensión con EE.UU. por caso judicial y presiones del bolsonarismo
La relación entre Brasil y Estados Unidos atraviesa un nuevo momento de tensión tras la expulsión de un enlace policial brasileño en Florida, decisión que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva calificó como potencial abuso de poder y ante la cual advirtió que podría aplicar el principio de reciprocidad. Este episodio se inscribe en un contexto de creciente fricción con el presidente Donald Trump, a quien Lula ha criticado por su estilo confrontacional y su desprecio por el multilateralismo. La controversia ocurre además en medio de una campaña electoral altamente competitiva en Brasil, donde Lula podría enfrentarse al senador Flávio Bolsonaro. El caso también refleja la persistente influencia del bolsonarismo en la política bilateral, así como las tensiones derivadas de acusaciones de injerencia externa y disputas judiciales con implicancias políticas.
El trasfondo del conflicto está vinculado al caso de Alexandre Ramagem, exjefe de inteligencia durante el gobierno de Jair Bolsonaro, condenado por su participación en un intento de golpe de Estado y actualmente prófugo. Ramagem huyó a Estados Unidos, donde solicitó asilo político y fue brevemente detenido por autoridades migratorias antes de ser liberado, agradeciendo incluso a sectores de la administración Trump. Posteriormente, Washington justificó la expulsión del enlace policial brasileño alegando intentos de manipulación del sistema migratorio con fines políticos. Este nuevo episodio revive tensiones previas entre ambos países, incluyendo presiones estadounidenses para evitar el juicio contra Bolsonaro, y pone en evidencia cómo las disputas judiciales y políticas internas de Brasil están impactando directamente en su relación con Estados Unidos.
3. Nicaragua: Ortega rompe el silencio y escala el conflicto con Trump
El dictador Daniel Ortega reapareció públicamente tras 55 días de ausencia y rompió la cautela que había mantenido frente a Washington, lanzando un duro ataque contra Donald Trump, a quien calificó de “desquiciado mental” y acusó de poner en riesgo la estabilidad global. El giro discursivo ocurre en un contexto de crecientes sanciones estadounidenses contra su círculo cercano, incluidos sus hijos y altos funcionarios, lo que parece haber tensionado una relación que hasta ahora se manejaba con pragmatismo y contactos discretos. Ortega, que había evitado confrontar directamente a Trump desde su regreso al poder, decidió escalar la retórica en un momento simbólico: el aniversario de las protestas de 2018, reprimidas con violencia por el régimen.
El endurecimiento del discurso contrasta con la percepción interna en Nicaragua, donde una mayoría de la población considera que la presión de Estados Unidos puede facilitar una transición democrática y respalda una eventual negociación con acompañamiento internacional. Analistas advierten que Ortega podría estar subestimando el impacto de sus ataques, en un cálculo político que asume menor atención de Washington hacia la región. Mientras tanto, persisten dudas sobre su estado de salud y el rol creciente de Rosario Murillo en el poder, en un contexto marcado por la represión, el exilio masivo y la disputa por la memoria de las protestas de 2018, que dejaron más de 350 muertos y consolidaron el carácter autoritario del régimen.
4. El Salvador: Juicio histórico contra la MS-13 bajo críticas por derechos humanos
El país inició un juicio masivo contra 486 miembros de la Mara Salvatrucha (MS-13), incluyendo a su cúpula conocida como “ranfla nacional”, acusados de ordenar la masacre de 86 personas en marzo de 2022, hecho que detonó el régimen de excepción impulsado por el presidente Nayib Bukele. Según la Fiscalía, los imputados habrían ordenado más de 47.000 crímenes entre 2012 y 2022, incluyendo homicidios, extorsión y narcotráfico. El juicio, que se realiza con cientos de acusados conectados por videoconferencia desde cárceles de máxima seguridad, ha permitido revelar por primera vez el paradero de varios líderes históricos de la pandilla. Este proceso podría derivar en nuevas condenas para figuras clave que ya estaban encarceladas, en un contexto donde el Estado ha detenido a más de 91.500 personas bajo el régimen vigente.
El juicio se desarrolla en medio de fuertes críticas internacionales por el impacto del régimen de excepción en los derechos humanos, al suspender garantías constitucionales y permitir detenciones masivas y juicios colectivos con jueces anónimos. Organismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y Amnistía Internacional han advertido sobre abusos, detenciones arbitrarias y falta de debido proceso. Expertos señalan que la estrategia del Gobierno se asemeja a una lógica de “pesca con red”, priorizando capturas masivas por sobre investigaciones individuales. En paralelo, la Fiscalía anunció la incorporación de inteligencia artificial en sus procesos, lo que refleja la apuesta tecnológica del Ejecutivo, aunque genera interrogantes sobre su uso en un sistema judicial ya cuestionado por su falta de garantías.
5. Venezuela: Reconfiguración del poder judicial en Venezuela debilita redes internas del chavismo
La Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo, inició un proceso para renovar profundamente el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), con una sustitución prevista de cerca del 70% de sus magistrados. La medida, impulsada por el gobierno de Delcy Rodríguez, contempla la salida de al menos 12 de los 20 jueces actuales mediante jubilaciones, en una reconfiguración que busca reducir la influencia del expresidente Nicolás Maduro y, especialmente, de Cilia Flores dentro del Poder Judicial. El proceso comenzó con la creación de una comisión preliminar encargada de evaluar postulaciones, paso inicial hacia la designación de nuevos magistrados en una de las instituciones clave del sistema político venezolano.
La reforma responde a una operación política liderada por los hermanos Rodríguez para reordenar equilibrios internos dentro del chavismo y consolidar un nuevo control institucional, en un contexto de presiones externas y reacomodos de poder. El TSJ ha sido históricamente un pilar central del régimen, utilizado para bloquear a la oposición y legitimar decisiones controvertidas, como la anulación de funciones del Parlamento opositor en 2017 o la validación de resultados electorales cuestionados en 2024. La reconfiguración en marcha, que podría acelerarse en el trámite legislativo, apunta a instalar una nueva correlación de fuerzas dentro del máximo tribunal, debilitando redes previas de influencia y reforzando el control político sobre la justicia.
Tablero global
1. Tregua frágil y escalada en Ormuz: Trump gana tiempo mientras Irán responde con fuerza
El presidente Donald Trump decidió ayer prorrogar el alto el fuego con Irán a pocas horas de su expiración, condicionándolo a que Teherán presente una propuesta “unificada” y concluyan las negociaciones, aunque manteniendo el bloqueo naval sobre el estrecho de Ormuz. La decisión se produce en medio de alta incertidumbre y tensiones crecientes, tras el abordaje de un petrolero iraní por parte de fuerzas estadounidenses y la falta de avances en las negociaciones en Pakistán. Mientras Washington asegura estar en posición de fuerza pero abierto a un acuerdo, Irán ha respondido con acusaciones de “piratería” y señales ambiguas sobre su participación en el diálogo, en un contexto donde la diplomacia convive con la amenaza de una reanudación del conflicto armado.
En paralelo, la Guardia Revolucionaria iraní intensificó la presión en el estrecho de Ormuz, capturando dos buques y atacando al menos tres embarcaciones, en lo que se interpreta como represalia directa a las acciones de Estados Unidos. Estos incidentes han elevado el riesgo de escalada regional y reducido aún más el margen negociador, impactando de inmediato en los mercados con el petróleo nuevamente por encima de los 100 dólares por barril. La combinación de una tregua inestable, acciones militares en una ruta energética clave y la participación indirecta de actores regionales refuerza un escenario de alta volatilidad, donde cualquier error de cálculo podría desencadenar una escalada mayor con consecuencias globales.
2. Europa desbloquea ayuda clave a Ucrania tras caída del veto húngaro
La Unión Europea inició el desbloqueo de un préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania, tras meses de bloqueo por parte de Hungría, en un movimiento clave para sostener el esfuerzo económico y militar de Kiev frente a Rusia. El cambio se produce luego de la derrota electoral del primer ministro Viktor Orbán, cuyo gobierno había vetado la ayuda, y en un contexto de transición política en Budapest. Los embajadores de los Veintisiete dieron una aprobación preliminar mediante un procedimiento acelerado, que podría quedar formalizado en cuestión de horas si no surgen objeciones. Paralelamente, se reactivó el proceso para aprobar un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, también frenado por Hungría y Eslovaquia, en vísperas de una cumbre clave en Chipre con la participación del presidente ucranio Volodímir Zelenski.
El desbloqueo fue posible tras la reparación del oleoducto Druzhba y la reanudación del suministro de petróleo hacia Hungría y Eslovaquia, una de las principales condiciones exigidas por Budapest para levantar su veto. Este avance permitió destrabar un prolongado pulso diplomático que había tensionado las relaciones entre la UE y Ucrania, y puesto en evidencia divisiones internas dentro del bloque. El préstamo, acordado en diciembre, busca evitar el colapso financiero ucranio y será devuelto solo cuando Rusia compense los daños de la guerra. Aunque el acuerdo parece encaminado, las autoridades europeas mantienen cautela hasta confirmar que no habrá objeciones de último minuto, en un proceso cuidadosamente negociado y políticamente sensible.
3. Estados Unidos: Mercados al filo; el riesgo de recesión depende de un tuit
El consejero delegado de Goldman Sachs, David Solomon, advirtió que el riesgo de recesión en EE.UU. podría cambiar bruscamente en función de las decisiones y mensajes del gobierno en redes sociales, señalando que la economía está “a solo un tuit de distancia” de un deterioro mayor. Sus declaraciones reflejan la volatilidad generada por la comunicación del presidente Donald Trump, especialmente en el contexto de la guerra con Irán, donde publicaciones no confirmadas han provocado reacciones inmediatas en los mercados financieros. Aun así, el banco mantiene una estimación moderada del riesgo de recesión, en torno al 20%, ligeramente por encima de su escenario base, lo que indica que, por ahora, no se prevé una desaceleración severa.
El análisis también subraya el impacto del conflicto geopolítico en los precios del petróleo, que han aumentado cerca de un 30% desde el inicio de la crisis y podrían mantenerse entre 80 y 100 dólares por barril en el corto plazo, aunque una escalada podría elevarlos hasta 170 dólares. Este encarecimiento energético representa un factor clave de riesgo para la economía estadounidense, ya que podría presionar la inflación y afectar el crecimiento en los próximos meses.
Aunque recientes señales de diálogo entre Washington y Teherán han moderado parcialmente los precios, la incertidumbre sigue siendo elevada, y los mercados continúan sensibles a cualquier giro en la narrativa política o militar.