EFE.- Greenpeace instó a los gobiernos a aumentar inversiones en energías renovables en sustitución de los combustibles fósiles, responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero y que contribuyen al calentamiento global, llamamiento hecho en el marco de la celebración mañana del Día Mundial de la Reducción de Emisiones de CO2.
Greenpeace señala que los anuncios sobre la explotación de recursos fósiles y minerales hechos por el presidente estadounidense, Donald Trump, en Venezuela y Groenlandia solo significan un aumento de las emisiones y el riesgo de vertidos que supondrían poner en riesgo ecosistemas frágiles y únicos.
Recuerdan que, en 2025, las emisiones causadas por los combustibles fósiles aumentaron a escala planetaria, alcanzando un nuevo récord, al subir un 1.1% hasta un total de 38 mil100 millones de toneladas de CO2, como a escala europea, con un aumento del 0.4 %, según las estimaciones de Global Carbon Budget.
Sostienen que el objetivo mundial de evitar sobrepasar los 1.5 ºC respecto a los niveles preindustriales y recogido en el Acuerdo de París es cada vez más difícil, ya que apenas quedan unas 170 mil toneladas de CO2 para alcanzarlo.
Sin embargo, subrayan que, según estudios anteriores, se estima que esos límites “pueden alcanzarse antes de 2030, mucho antes de lo previsto”.
A partir del límite de 1.5 ºC de temperatura, la incertidumbre sobre los cambios irreversibles y en cascada aumenta “exponencialmente”, con olas de calor, sequías, incendios, temporales e inundaciones cada vez más frecuentes e intensos.
En relación a los anuncios de Trump con respecto a Venezuela, el país sudamericano tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, unos 303 mil 221 millones de barriles equivalentes de petróleo, un 17% de las reservas globales identificadas, tres veces más que Europa, Estados Unidos, China e India juntas.
Las emisiones por la extracción y uso del petróleo que actualmente se extrae en Venezuela “ascienden hasta las 221 millones de toneladas de CO2 equivalente anualmente”. Aseguran que si se recuperase su producción máxima, las emisiones “podrían llegar a las 729 millones de toneladas de CO2eq anuales, cifra que equivale a las emisiones de todo el transporte marítimo actual”.
Con respecto a Groenlandia, señalan que la isla tiene reservas estimadas de 31 mil 400 millones de barriles equivalentes de petróleo y gas (148 billones de metros cúbicos de gas). Si se quemasen, las emisiones equivaldrían al 7% del presupuesto de carbono que le queda a todo el mundo para no superar el 1.5 °C o a las de toda España durante 40 años.
Más allá del CO2, perforar en el Ártico tiene altísimos riesgos, dicen, porque sus condiciones extremas “hacen que un vertido sea prácticamente imposible de limpiar. Supondría poner en riesgo un ecosistema frágil y único”.
Subrayan que Groenlandia aprobó en 2021 una moratoria a la explotación de petróleo y gas como respuesta a la crisis climática, que “está cambiando para siempre los ecosistemas de la mayor isla del mundo”.
Desde la ONG recuerdan que en la COP30 de Brasil, más de 80 países apoyaron la elaboración de un plan para abandonar los combustibles fósiles.